Los republicanos de Alabama que presionaron a favor de la ley más estricta contra la inmigración ilegal lo están pensando ahora dos veces después de una reacción desfavorable de las grandes empresas, provocada por la situación embarazosa de dos empleados extranjeros de las plantas Honda y Mercedes que fueron detenidos por la policía por no llevar consigo pruebas de residencia legal.

El procurador general republicano pide ahora que se supriman algunas de las medidas más estrictas de la ley.

Y algunos legisladores republicanos dicen ahora que quieren hacer cambios a la ley que promovieron expeditivamente en el congreso.

El gobernador Robert Bentley, que firmó la ley, dijo que está tomando contacto con ejecutivos extranjeros para asegurarles que sus compañías son bienvenidas en Alabama.

"No estamos contra las compañías extranjeras. Estamos muy a favor de las compañías extranjeras", enfatizó.

Luther Strange, el procurador general que defiende la ley ante la justicia, recomendó esta semana suprimir secciones que califican como delito que un inmigrante no lleve documentos y que requieren a las escuelas públicas recopilar información sobre la situación inmigratoria de los estudiantes. Ambas secciones estaban suspendidas temporalmente por un tribunal federal.

La policía detuvo recientemente a dos empleados extranjeros de Honda y Mercedes por no llevar pruebas de residencia legal. Los casos fueron levantados enseguida, pero después de provocar atención indeseada por las autoridades estatales.

Uno de los grupos que objetan la ley ante un tribunal dijo que los casos de los trabajadores dieron vuelta la opinión pública.

"De pronto la realidad de lo que ha hecho el estado les abrió los ojos a la gente", comentó Richard Cohen, presidente del Centro de Derecho de Pobreza en el Sur.

Antes del 2011, los republicanos intentaron reiteradamente aprobar una ley de inmigración pero eran impedidos por los demócratas en mayoría. Pero cuando pasaron a mayoría, los republicanos lograron que se aprobara una ley que se consideró como la más estricta de la nación.

La ley de Alabama requiere el control de la residencia legal para hacer una multitud de transacciones como obtener una licencia para automóvil, inscribir a un niño en una escuela, conseguir empleo o renovar una licencia comercial. Después que el Departamento de Justicia de la nación y otros grupos cuestionaron la ley, la justicia federal puso en suspenso algunas disposiciones, pero la mayoría entró en vigencia a fines de septiembre.