El primer ministro canadiense, Stephen Harper, viaja hoy a Washington para reunirse con el presidente estadounidense, Barack Obama, con quien tratará temas de comercio bilateral así como de seguridad fronteriza.

Los dos líderes tienen previsto anunciar un nuevo acuerdo fronterizo por el que los dos países aumentarán su coordinación para compartir inteligencia y facilitar el comercio bilateral.

Uno de los aspectos más controvertidos del acuerdo será la implementación de un sistema único de entrada y salida entre los dos países lo que permitirá controlar más fácilmente los viajeros que se desplazan entre Estados Unidos y Canadá.

Harper también insistirá ante Obama sobre la necesidad de completar el controvertido oleoducto Keystone XL que debería transportar petróleo de los yacimientos de Alberta (Canadá) a las refinerías estadounidenses del Golfo de México.

El proyecto, al que se oponen organizaciones defensoras del medio ambiente a ambos lados de la frontera, fue retrasado el mes pasado por la Administración del presidente Obama pero varios estados y el Partido Republicano presionan a Washington para que agilice la construcción del oleoducto.