Funcionarios de Defensa de China y Estados Unidos se reunieron el miércoles en Beijing para discutir sobre la forma de reducir el riesgo de llegar a un enfrentamiento tras recientes fricciones por la venta de armamento a Taiwán y una creciente presencia militar estadounidense en los límites del territorio chino.

La 12da ronda de las Conversaciones Consultivas de Defensa Estados Unidos-China son el barómetro de las relaciones entre los 2,3 millones de integrantes del Ejército Popular de Liberación de China y unas fuerzas militares estadounidenses que se reposicionan en el Pacífico luego del término gradual de sus operaciones en Irak y Afganistán.

Si bien el ejército chino ha arremetido contra las recientes acciones de Estados Unidos, la decisión de Beijing de sostener las negociaciones parece mostrar que está dando nueva importancia a las reuniones constantes entre ambas partes, incluso si su rivalidad se agudiza.

El general Ma Xiaotian, quien encabeza la delegación china, indicó que el realizar la reunión muestra que ambas partes están comprometidas en mejorar las relaciones.

"Le damos un enorme valor a esta plataforma para mejorar la comunicación, para ampliar los puntos en común, para promover la comprensión mutua, para hacernos cargo y controlar los riesgos y para evitar errores de cálculo, esto manteniendo la estabilidad de nuestra relación de militar a militar", dijo Ma, subjefe de personal del Ejército Popular de liberación, durante el discurso de apertura en las descomunales instalaciones del Ministerio de Defensa en el centro de Beijing.

Como representante de Estados Unidos, la subsecretaria de Defensa Michele Flournoy dijo que el próximo año sería "muy significativo" para las relaciones y "es muy importante cooperar en gran parte de los asuntos que causan un impacto para ambos países", aparentemente en referencia a una amenazante transición de liderato político en China y en Estados Unidos.