El Valencia, que perdió por 3-0 en Londres ante el Chelsea en la última jornada de la fase de grupos de la Liga de Campeones, no sólo quedó apeado de la primera competición continental sino que además sufrió la peor derrota europea de los últimos siete años.

El conjunto dirigido por Unai Emery no sucumbía en Europa por una diferencia de tres o más goles desde que el 20 de octubre de 2004 fuera goleado por el Inter de Milán (1-5) en Mestalla en la Liga de Campeones.

Desde entonces, el equipo valenciano había disputado un total de sesenta encuentros entre la Liga Europa y la Liga de Campeones en los que, como máximo, había sido derrotado por dos tantos de diferencia.

Hay que remontarse hasta 1999 para encontrar una derrota similar a domicilio en Europa, ya que las últimas goleadas se habían recibido en Mestalla.

El Valencia perdió por 3-0 ante el Manchester United en la fase de grupos de la Liga de Campeones, lo que sin embargo no le impidió alcanzar la final donde también cayó por 3-0 frente al Real Madrid.

Además la derrota sufrida ante el Chelsea confirma la mala racha que atraviesa el equipo valenciano lejos de su estadio en Europa, donde no gana desde hace más de un año, desde el 14 de septiembre de 2010 cuando goleó por 0-4 al Bursaspor turco.

Desde entonces el balance ha sido de tres empates ante el Rangers, el Manchester United y el Genki y tres derrotas contra el Schalke 04, el Bayer Leverkusen y Chelsea.