El Fondo Monetario Internacional (FMI) alertó hoy sobre un frenazo de la actividad económica de Turquía, cuyo producto interior bruto (PIB) pasará de crecer un 7,5 % en 2011 a un 2 % en 2012, según sus previsiones.

El organismo internacional indicó que el crecimiento de la economía turca en la segunda mitad de 2011 ha sido "alimentado por la demanda doméstica, respaldado por un fuerte incremento del crédito, que refleja una moneda local apreciada combinada con bajas tasas de interés y flujos de capital a corto plazo".

Por ello, el Comité Ejecutivo del Fondo recomendó a "las autoridades turcas reequilibrar las políticas económicas para asegurar un suave aterrizaje, a la vista de volátiles flujos de capital y un boom del crédito financiado desde el exterior".

La incipiente inflación es otro de los riesgos que enfrenta Turquía con unas previsiones de 9,4 % para final de año, por encima del objetivo gubernamental del 5%, y que se situará en el 6,4 % en 2012, según esas previsiones.

El FMI agregó que un ajuste de la posición fiscal y el empleo de políticas macroprudenciales, con una "cauta" elevación de los tipos de interés, permitiría un mayor control de precios y fortalecería la resistencia de Turquía a los cambios en las condiciones globales de liquidez.

Otras medidas recomendadas, incluyen la aceleración de reformas estructurales para evitar la pérdida de competitividad y mejorar el clima de negocios en Turquía.

La institución financiera dirigida por Christine Lagarde valoró la reducción de la deuda pública y el déficit fiscal, a la vez que remarcó la importancia de crear "colchones de defensa en el caso de que los flujos capital retrocedan".

Instó, en este sentido, a una reducción del gasto público, aumentar la base impositiva para asegurar ingresos sostenibles y fortalecer la supervisión de las empresas público-privadas.