Con un plantel repleto de estrellas, que dominó la pasada Liga de Campeones de Europa para coronarse, el Barcelona tiene la obligación de conquistar el Mundial de Clubes del 2011, consideró su astro argentino Lionel Messi.

Barcelona vuelve al certamen dos años después de que Messi lo guió al título en Emiratos Arabes Unidos, al anotar el gol del triunfo por 2-1 sobre Estudiantes de Argentina.

"Tenemos la obligación de ganar", dijo Messi, citado el miércoles por el sitio FIFA.com. "El Mundial de Clubes es un torneo muy prestigioso y queremos ganarlo".

El certamen comienza este jueves en Japón, cuyo campeón Kashiwa Reysol se mide al monarca de Oceanía, Auckland City, en un duelo eliminatorio. El ganador avanza a la segunda ronda, para enfrentar el sábado al Monterrey de México, campeón de la Concacaf.

Barcelona y Santos, ganador de la Copa Libertadores de América, son los cabezas de serie y no entran en acción sino hasta el 15 de diciembre, cuando se disputan las semifinales.

El club brasileño quiere cortar la racha de cuatro años consecutivos en la que se han coronado los clubes europeos.

Internacional, también de Brasil, fue el último club sudamericano que obtuvo el título, en el 2006, cuando superó al propio Barsa en la final. Así, los equipos brasileños conquistaron títulos seguidos, luego de que el Sao Paulo lo logró en el 2005.

El Mundial de Clubes vuelve a Japón por vez primera desde el 2008, luego de dos ediciones en Emiratos, y ello da esperanzas a los japoneses sobre la posibilidad de hacer un buen papel.

Luego de vencer el sábado por 3-1 a los Urawa Reds, Kashiwa se convirtió en el primer club en los 19 años de historia de la liga nacional en conquistar el campeonato en su primera temporada tras ascender. Un triunfo sobre el Auckland, semiprofesional, parece una misión alcanzable para el Kashiwa, pero luego deberá medirse a campeones regionales, comenzando con los "Rayados" del Monterrey.

El campeón africano, Esperance Sportive De Tunis, chocará con el monarca asiático Al-Sadd, en el segundo de los dos cotejos de cuartos de final.

Esperance superó 1-0 al Wyad de Casablanca el mes pasado para proclamarse campeón continental por segunda vez.

Al Sadd obtuvo su cupo en el certamen el mes pasado, cuando el club de Catar sorprendió al imponerse 4-2 en penales al Jeonbuk de Corea del Sur, en la final asiática.

Tanto Al Sadd como Esperance estarían motivados por lo ocurrido el año pasado, cuando el Mazembe Engelbert fue el primer equipo africano en llegar a la final.