Todos menos uno de los aspirantes en la caótica competencia interna del Partido Republicano por la candidatura presidencial hablarán en un foro el miércoles en la capital de Estados Unidos.

Los discursos también le darán a los precandidatos la oportunidad de responder a la acusación que lanzó el presidente Barack Obama el martes sobre la desigualdad social en el país, un tema que enmarcará su campaña por la reelección el año próximo.

En momentos en que las encuestas muestran que el ex presidente de la Cámara de Representantes Newt Gingrich, supera cómodamente al ex gobernador de Massachusetts Mitt Romney, las presentaciones permitirán a los aspirantes hablar ante una audiencia concreta para atacar lo que muchos de ellos afirman es el insuficiente apoyo de Obama a Israel. El foro es patrocinado por la Coalición Republicana Judía.

El representante texano Ron Paul es el único precandidato de los siete que no tiene previsto asistir. También es el único de los aspirantes republicanos que ha dicho que Estados Unidos debe abstenerse de emprender una acción militar o apoyar un ataque por parte de Israel para impedir que Irán construya un arma nuclear.

El gobierno de Teherán ha llamado a la destrucción del Estado judío, mientras niega las acusaciones de Estados Unidos y sus aliados occidentales de que trata de formar un arsenal nuclear.

Los demás aspirantes se han pronunciado por reforzar los nexos entre Estados Unidos e Israel, pero el acto del miércoles más tarde podría darles la oportunidad de mostrar también otras opiniones sobre lo que debe ser la política exterior estadounidense, que hasta ahora ha sido básicamente minimizada en lo que va de la campaña interna republicana.