El presidente Hugo Chávez afirmó el martes que Venezuela continúa en busca de una solución negociada con la petrolera Exxon Mobil, al referirse al litigio que desde hace cuatro años mantiene esa firma estadounidense en tribunales internacionales por la nacionalización de sus proyectos en el 2007.

"Nosotros siempre hemos querido llegar a acuerdos", dijo el mandatario venezolano en una rueda de prensa con corresponsales extranjeros.

"Ojalá la Exxon Mobil, sus representantes... sus líderes y la otra empresa (ConocoPhillips), aceptaran la Constitución de un país que se llama Venezuela, las leyes nacionales", expresó.

El gobierno venezolano tomó el control mayoritario de la última empresa petrolera privada el 1 de mayo de 2007 y dio plazo a las empresas extranjeras hasta el 26 de junio de ese año para decidir si aceptaban continuar bombeando petróleo del río Orinoco bajo reglas más estrictas y en calidad de socios minoritarios.

Cuatro empresas aceptaron: la estadounidense Chevron Corp., la británica BP PLC, la francesa Total SA, y la noruega Statoil ASA.

Pero las texanas Exxon Mobil, de Irving, y ConocoPhillips Co., con sede en Houston, exigieron compensación y entablaron procesos judiciales en el exterior contra el gobierno venezolano por la nacionalización de sus filiales en Venezuela.

Desde entonces está pendiente un acuerdo para compensar la inversión en la cuenca del río Orinoco, la cual tiene yacimientos de crudo extrapesado que hicieron que el país superara a Arabia Saudí como la nación con las mayores reservas probadas del mundo, según la OPEP.

"Siempre hemos buscado la vía del acuerdo", indicó el mandatario, quien citó como ejemplo un reciente arreglo con la mexicana Cemex, que acudió al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), adscrito al Banco Mundial, para lograr una compensación por los activos expropiados en Venezuela, luego que Chávez nacionalizó en 2008 la industria cementera.

"Cemex es un buen ejemplo, ellos nos habían demandado por allá, pero bueno, rectificaron. Incluso les mandé a decir que nosotros no tenemos ningún problema que se queden trabajando aquí con nosotros, sólo que nosotros asumimos el control del cemento, su producción y su distribución, en función del interés nacional", relató.

"Ellos no quisieron en su momento y se fueron por la vía del arbitraje, luego viene esto (el acuerdo). Hay que reconocer la intervención del presidente (mexicano Felipe) Calderón", recordó.

Las petroleras estadounidenses en litigio "ojalá rectificaran, ahora, ellos se creen dueños del mundo, ellos se creen superiores a los países, se creen superiores a las leyes, no hay leyes para ellos; ojalá se den cuenta que la era de los imperios se está acabando y rectifiquen", señaló.

"Yo estaría dispuesto a que nos sentemos con ellos y a buscar una arreglo amistoso, pero eso depende de ellos no de nosotros", concluyó.