El Gobierno japonés aprobó hoy el envío de unos 900 soldados de las Fuerzas de Autodefensa (Ejército) para que descontaminen, a partir de mañana, edificios municipales en la zona de exclusión en torno a la accidentada planta nuclear de Fukushima Daiichi.

Las tropas, que contarán con una unidad química especializada en radiación, llevarán a cabo esta operación durante dos semanas en dependencias de las ciudades de Namie, Tomioka y Naraha, cuyos centros urbanos quedan a 7, 9 y 16 kilómetros respectivamente de la planta nuclear, informó la agencia local Kyodo.

Está previsto que los edificios, una vez descontaminados, sirvan como base de operaciones para iniciar, en enero, una exhaustiva labor de descontaminación de las zonas colindantes a la planta.

Será la primera vez que se despliegue un operativo de limpieza dentro de la zona de exclusión creada en torno a un radio de 20 kilómetros alrededor de la planta por los altos índices de radiactividad.

La crisis de la central de Fukushima Daiichi, la peor de los últimos 25 años desde Chernóbil, ha obligado a evacuar a más de 80.000 personas que residían en la zona y ha causado pérdidas millonarias en la industria agrícola, ganadera y pesquera de la provincia.

En las últimas semanas los análisis en varios centros agrícolas de Fukushima han revelado niveles excesivos de cesio en cultivos de arroz, lo que ha llevado a prohibir la distribución de las partidas de este cereal procedentes de cerca de 4500 granjas de la provincia.

Las explotaciones afectadas por la prohibición se sitúan principalmente en distritos de la ciudad de Fukushima y Date, a 60 kilómetros al noroeste de la planta.

Más de 80.000 personas que residían en el radio de 20 kilómetros alrededor de la planta permanecen evacuadas, sin que por ahora se conozca cuándo podrán regresar a sus viviendas.

Antes, el Gobierno debe llevar los reactores a "parada fría", con una temperatura estable por debajo de los 100 grados centígrados, una meta que busca cumplir antes de que finalice el año.