El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, pidió hoy nuevamente a sus compatriotas que se manifiesten mañana en las calles contra el secuestro, la violencia y la guerrilla de las FARC.

"Que nadie se quede en su casa, que nadie se quede en sus oficinas", solicitó el gobernante durante un acto público de premiación de los mejores bachilleres de su país en 2011, encabezado por él en Bogotá.

Santos dijo que, en su caso, se une al llamamiento de los organizadores de la jornada más como ciudadano, como colombiano común y corriente, que como presidente.

Además, "invito a unirse a todos los servidores públicos y todos los colombianos", agregó Santos, quien de forma paralela anunció por su cuenta en Twitter que marchará en Villeta, población al noroeste de Bogotá, a la que viajará en visita oficial.

En el mismo acto de premiación el jefe del Estado observó que el objetivo de la jornada de este 6 de diciembre el de demostrar el "rechazo frontal a la violencia".

"Todos vamos a marchar con un solo propósito, un propósito que nos une a todos: decir sí a la libertad y no al secuestro", puntualizó Santos.

La jornada fue convocada por varias organizaciones no gubernamentales (ONG) y grupos conformados por redes sociales, como la Fundación País Libre y Colombia Soy Yo, tras el reciente asesinato de cuatro secuestrados a manos de las FARC.

El militar José Libio Martínez y los policías Edgar Yesid Duarte, Elkin Hernández y Álvaro Moreno fueron ejecutados el pasado 26 de noviembre en una zona selvática del sur del país.

Los cuatro uniformados llevaban más de doce años en poder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que los habían integrado a un grupo de rehenes que han pretendido canjear por medio millar de insurgentes presos, algunos en Estados Unidos.

Con ellos, y uno más que sobrevivió herido, el número de secuestrados con el mismo fin por parte de los rebeldes se redujo a once militares y policías.