La ola de calor y la falta de lluvias que azotan al país complican la situación del suministró de electricidad cuya industria afronta una crisis por un estancamiento de oferta y un aumento del consumo, según informes oficiales.

El consumo se situó en 930.5 megavatios (MW) el 4 de diciembre, la más alta de los últimos días y muy cerca de la reserva que se ubicó en 48 MW más que el tope consumido en esa jornada, según informes del Comité Nacional de Despacho de Carga.

Noviembre fue el mes más caluroso con registros históricos en las zonas andina y amazónica del país, según los pronósticos meteorológicos. "El registro de temperaturas altas e inusuales está aumentando la demanda" del fluido eléctrico, dijo Nelson Caballero, gerente de la mayor generadora, la estatal Empresa Nacional de Electricidad (ENDE).

Algunas represas hidroeléctricas están con caudales mínimos debido a la escasez de lluvias, aunque el 80% del suministro proviene de termoeléctricas alimentadas por gas natural del que el país es autosuficiente.

Noviembre fue el mes de más cortes eléctricos en varias ciudades debido a la presión de la demanda por encima de las reservas en horas pico.

La presidenta del Brasil, Dilma Rousseff, ofreció a su colega Evo Morales 40 MW diarios para aliviar la situación durante un encuentro de ambos el fin de semana en Caracas, pero expertos han dicho que el país no podrá aprovechar de inmediato debido a la falta de líneas de transmisión desde Brasil.

ENDE comenzó el lunes a instalar un turbogenerador en una de sus plantas en La Paz para aumentar la generación.

Desde 2008 los niveles de reserva de electricidad se estancaron por falta de inversiones y problemas técnicos mientras la demanda está en aumento. El gobierno anunció la compra de cinco unidades de generación termoeléctrica con una inversión de 192 millones de dólares para superar la crisis en 2012.