El secretario de Estado español en funciones para la Unión Europea (UE), Diego López Garrido, defendió hoy ante la OSCE una cooperación activa con los procesos democráticos de la "primavera árabe", las revueltas populares que derrocaron a los regímenes autoritarios de Túnez y Egipto.

Los 56 ministros y responsables de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) mantuvieron hoy con los países del norte de África asociados al grupo un almuerzo de trabajo en Vilna en el que participaron representantes de Argelia, Egipto, Israel, Jordania, Marruecos y Túnez, además de Libia, que aunque no está asociada ha sido invitada.

López Garrido explicó a Efe que en su intervención habló "de la importancia de la cooperación con la 'primavera árabe'. No solo con una zona geográfica (el norte de África), sino con un fenómeno político: los procesos de democratización asombrosos en estos países".

La OSCE ha ofrecido su experiencia en transiciones a la democracia, reformas en la administración y buenas prácticas electorales, entre otros aspectos, a los países árabes de la cuenca del Mediterráneo que, sin ser miembros de pleno derecho, están asociados a la organización.

López Garrido expresó a los demás socios de la OSCE la necesidad de "cooperar activamente con esos procesos democráticos", así como mostrar "compromiso" y apoyo con los mismos.

El secretario de Estado español también declaró a Efe que durante el almuerzo tuvo alguna diferencia de apreciación con el ministro israelí de Asuntos Exteriores, Avigdor Lieberman,

"Lieberman hizo una intervención bastante chocante en la que vino a decir que la democracia necesita de una fuerte clase media y lo ha conectado con lo que sucede en Palestina. Sin clase media, dijo, no puede haber democracia", señaló López Garrido

En su replica a Lieberman, López Garrido sostuvo: "La 'primavera árabe' lo que demuestra es que la gente quiere democracia y derechos humanos, esté donde esté, y no tiene nada que ver con la clase media".

Indicó que sus palabras contaron con el respaldo explícito de numeros países de la Unión Europea durante el almuerzo de trabajo.

El pasado octubre, la OSCE envió por primera vez a Túnez a un grupo de observadores de su asamblea parlamentaria a las primeras elecciones libres en 24 años.

Los responsables de la organización, que agrupa a 56 estados y abarca geográficamente de Vancouver (Canadá) a Vladivostok (Rusia), se reúnen en Vilna invitados por la presidencia lituana, que ha hecho de la promoción de los derechos humanos y las libertades democráticas dos de las prioridades de su mandato.