El jeque de Kuwait disolvió el parlamento el martes para convocar a elecciones en esta nación del Golfo Pérsico, al mencionar el "deterioro de las condiciones" y las recriminaciones de corrupción a los más altos niveles.

La agencia noticiosa oficial informó que el emir, jeque Sabá Al Ahmed Al Sabá, tomó la decisión menos de una semana después de designar un nuevo primer ministro.

Las elecciones deben realizarse en los próximos 60 días, y el primer ministro permanece en su puesto en carácter interino. La medida podría complicar los planes del Pentágono para emplazar miles de soldados más en Kuwait tras la retirada de Irak a fines de mes.

Grupos de oposición han acusado al gobierno de corrupción y de intentar limitar la libertad de expresión.

Las tensiones en Kuwait comenzaron muchos años antes de las protestas iniciadas por la Primavera Arabe, aunque los grupos de la oposición podrían sentirse envalentonados por los intentos reformadores surgidos en toda la región. Los detractores de la familia real kuwaití sostienen que no ha prestado atención a las denuncias de corrupción generalizada y el uso de las fuerzas de seguridad para aplastar las voces disidentes.

El parlamento de Kuwait disfruta de mayores poderes que cualquier otra cámara legislativa del Golfo Pérsico, y los grupos de la oposición critican abiertamente a la familia gobernante.

El mes pasado, grupos de manifestantes asaltaron el parlamento tras un debate sobre las denuncias de que funcionarios gubernamentales canalizaron sobornos a cuentas bancarias fuera del país. Las autoridades se apresuraron a imponer medidas de seguridad más severas.

"Debido al deterioro de las condiciones que ocasionaron la obstrucción del proceso de logros y que amenazan los máximos intereses del país, es necesario recurrir al pueblo que elige a sus representantes, superar los obstáculos existentes y alcanzar los intereses nacionales", dijo una declaración del emir difundida por la agencia noticiosa oficial de Kuwait.