El entrenador del Ajax, Frank de Boer, aseguró hoy que su equipo está "relajado" para el encuentro mañana en su estadio contra Real Madrid, pero reconoció la "calidad" de toda la plantilla del equipo español, incluso si el Madrid se desplaza a Amsterdam con la cabeza puesta en el clásico.

De Boer duda de que el Madrid vaya a sacar "su alineación B", y señaló que en cualquier caso el Ajax saldrá a hacer "su propio juego" con el objetivo de pasar a la siguiente ronda, afirmó el exjugador del Barcelona en rueda de prensa.

"Los jugadores del Real Madrid son todos de muy buena calidad, por lo que no va a ser un partido fácil", auguró el entrenador.

A pesar de contar con las bajas de Ismail Aissati y el belga Toby Alderweireld, De Boer aseguró que afrontará el encuentro con la "confianza de pasar a la siguiente ronda".

El defensa Alderweireld se lesionó hoy en el muslo durante el entrenamiento, y su posición será ocupada probablemente por Daley Blind o Jan Vertonghen.

El Ajax tampoco contará con los lesionados de larga duración Kolbeinn Sigthorsson, Siem de Jong, Derk Boerrigter, Nicolai Boilesen y Andre Ooier.

El técnico del Ajax tampoco descartó que su equipo pueda "ganar un punto" mañana frente al Real Madrid, para lo que aseguró contar con "el apoyo del público".

"Esperamos no necesitar la ayuda del Dínamo de Zagreb", dijo, aunque reconoció que el resultado del club croata -que se enfrenta al Olympique de Lyon- "puede afectar al ambiente en el estadio".

Preguntado por el clásico del próximo sábado, De Boer comentó que "es difícil saber quién ganará", aunque señaló que con sus 6 puntos de ventaja sobre el Barcelona "el Madrid tiene una posición más fuerte", mientras que los de Guardiola "son mejores en cuestiones técnicas".

De Boer cree que ese partido es la razón por la que el Real Madrid jugará mañana en Amsterdam con sus suplentes, ya que el encuentro "puede ser decisivo para saber quién va a ser el campeón" de liga en España.

"Es muy importante para el Madrid ganar ese partido", afirmó De Boer, quien señaló que la distancia de nueve puntos que obtendrían los blancos de ganar el sábado sería "muy difícil de salvar" para el Barcelona.