Las autoridades de Chicago establecieron el martes un nuevo departamento con la misión de ayudar a los inmigrantes que poseen negocios, una medida que el alcalde Rahm Emanuel calificó como un paso para hacer de Chicago "la ciudad más hospitalaria del mundo para los inmigrantes".

La Oficina de Nuevos Estadounidenses constituye un paso modesto: es una operación manejada por una sola persona encargada de mejorar el acceso a los servicios existentes, en vez de proveer nuevos, al menos por ahora. Una de las primeras tareas es fomentar la expansión de un día anual sobre talleres dedicados a los empresarios inmigrantes.

Las autoridades municipales esperan que el departamento, que pronto abarcará otros asuntos relacionados con los inmigrantes, conduzca a la creación de más empleos y promueva a Chicago como un centro económico mundial, potencialmente atractivo para los negocios.

Adolfo Hernández, un ex activista que dirige la oficina, dijo que ésta es una señal de que la ciudad ambiciona los negocios de inmigrantes.

"La historia de Chicago está estrechamente vinculada a la historia de la inmigración estadounidense", destacó Hernández, que nació en el vecindario Little Village de Chicago, uno de los mayores bastiones de negocios de mexicanos en Estados Unidos.

"Es importante que reconozcamos que el aporte de los inmigrantes es cuantioso. Ellos no significan una sangría de nuestros recursos. Están contribuyendo", agregó.

Los inmigrantes representaron en el 2010 una posibilidad de emprender negocios que superaba en más de dos veces la probabilidad entre los nativos, y el número de empresarios inmigrantes está creciendo, según un estudio realizado por Robert Fairlie, catedrático de la Universidad de California en Santa Cruz que ha investigado ese campo para la Agencia de Pequeñas Empresas de Estados Unidos.

Las razones no son claras, pero Fairlie dijo que los inmigrantes están más dispuestos a vencer barreras en el mercado laboral, tales como el idioma, tener las acreditaciones educativas que no se transfieren o padecer discriminación. De modo que instalar un negocio es una manera de contrarrestar esos factores.

"Los inmigrantes tienden a ser muy emprendedores, no son como la gente que se quedó en sus países de origen, ellos partieron", comentó. "Ya han demostrado tener propensión a tomar riesgos".

Los departamentos municipales dedicados a los inmigrantes no son nada nuevo, pero el enfoque de Chicago parece ser menos común por su énfasis inicial hacia los empresarios inmigrantes. La oficina de Chicago ampliará su alcance hacia otros asuntos como el idioma y la ciudadanía estadounidense.

A principios de año, Nueva York anunció algunas iniciativas para ayudar a los inmigrantes propietarios de negocios. Los Angeles tiene programas para empresarios de grupos minoritarios y Filadelfia posee un contrato con un grupo sin fines de lucro que apoya a los inmigrantes empresarios.

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Sophia Tareen está en Twitter como http://twitter.com/sophiatareen