El constructor automovilístico japonés Toyota Motor informó hoy que en enero comenzará a exportar el modelo Camry que fabrica en Estados Unidos a Corea del Sur, apoyado en el tratado de libre comercio (TLC) entre estos dos países, que ha sido ratificado recientemente.

La filial estadounidense de la multinacional nipona anunció que prevé vender en Corea del Sur 6.000 unidades anuales del modelo Camry, después de que su furgoneta Sienna, que ensambla en el estado de Indiana, comenzara a abrir camino el pasado mes en el mercado surcoreano.

Según Toyota Motor Sales, nombre oficial de la filial estadounidense, esta será la primera vez que venda el Camry fuera de Norteamérica, aunque ya exporta vehículos ensamblados en EE.UU. a 19 países desde 1988.

Este es, además, el paso más decisivo de la multinacional japonesa para poner el pie en Corea del Sur, donde su presencia es muy escasa.

El mercado surcoreano, copado por las marcas locales, se resiste a Toyota, primer fabricante mundial del motor, que no estableció su marca en Corea del Sur hasta octubre de 2009.

El TLC entre EE.UU. y Corea del Sur, ratificado recientemente por los parlamentos de ambos países, acuerda que los fabricantes que vendan menos de 25.000 vehículos anuales en el país asiático puedan estar solamente sujetos a los estándares estadounidenses de calidad y no a los locales.

Corea del Sur se ha comprometido a recortar del 8 al 4 por ciento los aranceles a los automóviles estadounidenses y los eliminará totalmente en el quinto año tras la entrada en vigor del tratado.

La nueva estrategia de Toyota beneficiará especialmente a su planta de Georgetown (estado de Kentucky), la mayor del gigante automotriz fuera de Japón y donde emplea a cerca de 7.000 personas.

Toyota está revisando su estrategia de producción y distribución debido a que la fortaleza del yen encarece sus operaciones de ensamblaje en Japón, al tiempo que reduce sus beneficios en el exterior una vez repatriados.