El cáncer linfático que padece el presidente paraguayo Fernando Lugo está controlado pero los tratamientos en el hospital brasileño Sirio Libanés continuarán por dos años más, dijo el lunes Jorge Querey, médico del mandatario.

Lugo, de 60 años, estuvo el último fin de semana en el hospital Sirio Libanés de Sao Paulo, tras participar en Venezuela de la creación del organismo regional Celac. En el hospital fue sometido a nuevos análisis.

Querey explicó que la enfermedad está controlada "y al cumplirse un año de los cuidados podemos decir que el pronóstico de un mayor mejoramiento es muy bueno".

"Los tratamientos en Sao Paulo se harán cada dos meses hasta que en agosto de 2012 se cumplan dos años", informó el médico a los periodistas.

Agregó que "posteriormente la terapia se hará cada seis meses".

"Por dos días el Presidente tendrá poca movilización, por recomendación médica", añadió. Por tanto, los asuntos oficiales los atenderá en la residencia oficial Mburuvichá roga (la casa del jefe, en idioma guaraní).

El cáncer linfático fue detectado en agosto de 2010 en la ingle, tercera vértebra lumbar y en el tórax.

Además de los linfomas, el mandatario padece de erisipela, una enfermedad bacteriana de la piel relacionada con un problema de várices y afecta su pie izquierdo.