Ser paquistaní no le ha impedido a Mr. Capone-E ser un precursor del rap chicano que escuchan los hispanos del sur de California.

Rodeado de primos y otros parientes mexicanos, el artista de hip hop se crió entre pandillas en el valle de San Gabriel, escuchando los ritmos de la zona y admirando a los raperos latinos más destacados.

Con el tiempo empezó a componer su propia música desde la cárcel, a donde fue a parar en múltiples ocasiones por enfrentamientos entre pandillas, cantando en inglés pero mezclando algunas palabras en español.

"La mayoría de los aficionados son mexicano-estadounidenses allí y esa es la comunidad en la que me crié, es mi gente", dijo el rapero, vestido de negro y con gafas de sol, durante una entrevista con The Associated Press.

"Todo el mundo me pone en la categoría de rap latino pero nosotros nos consideramos músicos de la costa oeste, cantantes de hip hop en general", agregó.

Mr. Capone-E ha recorrido un largo camino desde sus días tras las rejas hace más 10 años, logrando abrir su propio sello discográfico, Hi-Power Entertainment, en 2001.

El músico de 34 años, quien prefiere no revelar su verdadero nombre por motivos de privacidad, visitó Nueva York la semana pasada para promover su más reciente disco, "Tears of a Soldier". También quiso hablar de la necesidad de reconocer el papel que juegan artistas de minorías étnicas como él en el mundo del rap.

"Siento que no se ha escuchado nuestra voz", explicó el músico, quien habló en inglés durante la entrevista. "Se ven a muchos afroamericanos ahí y caucásicos, pero otras minorías han sido ignoradas en la comunidad hip hop. Quizás no me debería importar, pero veo que podríamos hacerlo tan bien como ellos y las puertas se cierran".

Para Mr. Capone-E no ha sido fácil que los seguidores del género lo identifiquen. Asegura que ha sido considerado demasiado "latino" por los raperos estadounidenses y demasiado "estadounidense" para los latinos.

"Y encima, conmigo, hay aún más complicación (por ser paquistaní)", afirmó. "Pero es el sur de California, así que muchos se identifican con nuestro estilo, como los chicanos de Los Angeles".

De sus días en la cárcel, donde entraba y salía con frecuencia, dice que aprendió a adquirir una disciplina diaria debido al horario fijo de comidas y actividades impuestas cada día. También empezó a componer sus canciones, soñando con algún día ser libre para poder cantarlas.

Cuando salió de prisión en 1999, conoció al rapero mexicano O.D.M, del grupo Lighter Shade of Brown, quien le ofreció un estudio para grabar su música. Un mes después, Mr. Capone-E grabó su primer álbum: "Mr. Capone-E & The Southsiders".

El músico sonríe ahora cuando recuerda cómo se llevó 5.000 copias del álbum en una camioneta sin aire condicionado para venderlos en varias partes de Texas. Poco a poco, la voz empezó a correrse y pudo lanzar su segundo álbum, "Mr. Capone-E: Last Man Standing", en 2001, de la mano de la disquera Thump Records.

Mr. Capone-E, quien el próximo año planea lanzar una nueva producción bajo el título "The New Album", dijo que a través de su disquera también está tratando de promover el trabajo de jóvenes músicos, en su mayoría latinos.

"Estoy intentando ayudar a jóvenes que crecieron como yo", explicó. "Son personas con sueños, que salieron de la cárcel y están intentando abrirse camino. No es fácil y quiero echarles una mano".

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Claudia Torrens está en Twitter como @ClaudiaTorrens