El presidente de EE.UU., Barack Obama, instó hoy a los republicanos en el Congreso a sumarse a los demócratas para renovar los recortes de impuestos para la clase media, pues de otro modo, advirtió, la economía del país, "aún frágil", se verá perjudicada.

En una declaración en la sala de prensa de la Casa Blanca, Obama indicó que renovar estos recortes permitirá que las familias efectúen más desembolsos, lo que estimulará la economía.

"La mayoría de los economistas cree que es importante extender estos recortes y reducirán sus perspectivas para la economía del país si no se renuevan", advirtió el presidente.

Obama, que no admitió preguntas tras su intervención, instó a los republicanos a "mantener su palabra al pueblo estadounidense" de que no aumentará los impuestos.

El índice de desempleo se redujo ligeramente, al 8,6 por ciento, pero la recuperación económica es "aún frágil" y, según apuntó Obama, "la situación en Europa (debido a la crisis de la deuda en la eurozona) ha dado más pábulo a la incertidumbre".

En diciembre de 2010, demócratas y republicanos acordaron prorrogar un año unos recortes a los impuestos sobre la nómina que representan una media de mil dólares adicionales al año para las familias estadounidenses, según la Casa Blanca.

Pero si no se renuevan otra vez, estos recortes expirarán el 31 de diciembre, algo que "nos perjudicará a todos" y cuyo impacto en la economía "será una herida que nos hayamos causado nosotros mismos".

El presidente estadounidense también instó a los republicanos a apoyar una nueva prórroga de los subsidios por desempleo.

Los recortes de impuestos se perfilan como la nueva batalla en el Congreso entre republicanos, que tienen mayoría en la Cámara de Representantes, y demócratas, que controlan el Senado, tras las que les han enfrentado ya este año por asuntos como el aumento del techo de la deuda o la dotación de fondos para el funcionamiento de la Administración.

El plan de los demócratas prevé no sólo prorrogar los recortes de impuestos, sino aumentarlos, en una iniciativa que creen que alentará el gasto privado y con ello la economía.

Para sufragar esta medida, proponen por contra aumentar los impuestos a los más acomodados, a aquellos con ingresos superiores a los 250.000 dólares anuales.

Los republicanos se oponen rotundamente a aumentar los impuestos a los más ricos, con el argumento de que perjudicará la economía.

Una derrota demócrata en esta iniciativa representaría un duro golpe para Obama al comenzar un año electoral y cuando sus índices de popularidad se encuentran entre los más bajos de su mandato, en torno al 45 por ciento.