La vuelta a la normalidad en la NBA da un paso más este lunes al permitir los contactos entre jugadores, entrenadores y directivos de los equipos, con algunos profesionales que están felices del regreso y otros que no tienen claro su futuro.

El ala-pívot Kevin Love -jugador franquicia de los Timberwolves de Minnesota-, asegura que vuelve en mejor forma que nunca a la competición después de haber aprovechado el cierre patronal para seguir un nuevo régimen de preparación y alimentación que le ha permitido rebajar hasta 11 kilogramos de peso.

Además de llegar en mejor forma física, Love también se va a encontrar con grandes novedades en la plantilla, comenzando por el entrenador que será el veterano Rick Adelman, que sustituye a Kurt Rambis, y dos adquisiciones importantes como son la del base español Ricky Rubio y del alero novato Derrick Williams.

Love, que cumplirá su último contrato como novato y está listo para ser la próxima temporada otro de los nuevos millonarios de la NBA, dijo sentirse "muy feliz" con lo que está haciendo de profesional en Minneapolis.

"Me gusta la ciudad, es la preferida, estoy ilusionado con el nuevo proyecto y creo que tanto Ricky (Rubio) como Williams van a ser una gran aportación al equipo, que tendrá al frente a un entrenador veterano y con experiencia, además de ser una gran persona a la que conozco muy bien desde que era niño", destacó Love.

El ala-pívot de los Timberwolves, que la pasada temporada logró estar en el Partido de las Estrellas y consiguió promedios de 20,2 puntos y 15,2 rebotes, dijo que no tenía ninguna duda del gran proyecto deportivo que iban a construir los Timberwolves y del que pensaba formar parte.

El presidente del equipo, David Kahn, ya ha manifestado que la primera prioridad dentro del equipo es conseguir la continuidad de Love y para eso comenzaría a tener contactos con Jeff Schwartz, el agente del jugador, y establecer los primeros intercambios.

Sin embargo, Love, de 23 años, no ha manifestado públicamente que vaya a firmar una extensión de contrato con los Timberwolves, aunque si ha dicho que el asunto no va a ser una distracción tanto en el apartado personal como a nivel de equipo mientras se preparan para la nueva y reducida temporada del 2011-12.

Quien ya sabe que va a tener que preparar las maletas o bajarse el salario es el veterano escolta Vince Carter, de 34 años, porque su actual equipo de los Suns de Phoenix piensan darle de baja cuando se acabe oficialmente el cierre patronal y dejarlo que se convierta en agente libre.

Si no lo hacen en las 72 después que se haya abierto el mercado de los agentes libres tendrán que asumir el pago de un salario garantizado de 18 millones de dólares para la temporada del 2011-12.

Fuentes cercanas al equipo confirmaron que los Suns tienen todo listo para darle de baja de la plantilla dentro del periodo legal de tres días que tienen para hacerlo desde mañana lunes.

Carter, que ha venido de menos a más y fue traspasado durante el pasado diciembre por el Magic de Orlando con el pívot polaco Marcin Gortat y el alero francés Mickael Pietrus, a cambio del turco Hedo Turkoglu, Jason Richardson y Earl Clark, no tuvo su mejor desempeño con los Suns.

Aunque un mes después de haber llegado a los Suns alcanzó la marca de los 20.000 puntos para ser el trigésimo séptimo que lo consigue en la historia de la NBA.

Sin embargo, su baloncesto individual a venido a menos en las últimas temporadas y la eficacia encestadora que tuvo en los primeros años de su carrera profesional ya no es la misma por lo que ya no justifica un salario de 18 millones de dólares garantizados.

Además, dándole de baja y entrando en el mercado libre, los Suns podrían firmar a Carter por cuatro millones de dólares, si él aceptase la oferta.

Mientras, el Heat de Miami sigue con el dilema de conseguir un pívot de garantía que pueda ayudar a los "Big Three" encabezados por LeBron James, Dwyane Wade y Chris Bosh, pero el poco espacio salarial que tiene le impide competir en el mercado de los agentes libres.

Sin embargo, el presidente del equipo Pat Riley quiere conocer las opciones que hay para obtener los servicios de Greg Oden, el pívot de los Trail Blazers de Portland, que llegó como número uno en el sorteo universitario del 2007 y no ha podido jugar en casi dos años debido a las graves lesiones de rodilla que ha sufrido.

Oden, de 23 años, tiene que someterse esta semana a un examen médico decisivo para conocer si puede comenzar a entrenarse con el resto de los jugadores, y como agente libre con restricción tiene una oferta de los Trail Blazers de 8,9 millones de dólares por una temporada.

El Heat lo máximo que podría ofrecerle sería un salario de cinco millones de dólares de la excepción de nivel medio, pero el jugador podría estar interesado en llegar a Miami para juntarse a los "Beach Boys" y tener opción de luchar al título de liga.

Otro hombre alto que acapara la atención en el mercado de los agentes libres es el pívot Tyson Chandler que tendrá una semana plena de conversaciones después que los Warriors de Golden State, Rockets de Houston y Nets de Nueva Jersey están interesados en conocer sus pretensiones.

Chandler, que la pasada temporada jugó con los Mavericks de Dallas, está convencido que los actuales campeones de liga no tienen interés en que continúe con ellos la temporada del 2011-2012.