Las seis fuerzas políticas que integrarán el nuevo Gobierno belga permanecen reunidas desde la tarde del domingo para ultimar la composición del Ejecutivo, que está previsto se anuncie oficialmente hoy.

Los partidos de la coalición gubernamental (socialistas, liberales y democristianos de las dos grandes comunidades del país -flamencos y francófonos-) negocian el número de ministros y el reparto de las carteras, informa la agencia Belga.

Una vez anunciada la composición, el nuevo Gobierno podría prestar juramento hoy mismo.

El hecho de que el socialista francófono Elio Di Rupo vaya a convertirse en el primer ministro de Bélgica, una tarea desempeñada tradicionalmente por los flamencos, mayoritarios en el país, podría entrañar cambios en las normas que habitualmente se aplican en la formación del Ejecutivo.

Desde las reformas institucionales de 1993 y 1994, los gobiernos federales cuentan con un máximo de 15 ministros.

La normativa establece además que el Ejecutivo federal ha de tener el mismo número de miembros neerlandófonos que francófonos, con la eventual excepción del primer ministro (considerado "neutro" desde el punto de vista lingüístico).

Sin embargo, los democristianos y liberales flamencos consideran que para respetar el peso de cada comunidad del país, Elio Di Rupo debería ser tenido en cuenta en el grupo francófono, de manera que el nuevo Ejecutivo se reduciría a 14 ministros.

Los partidos francófonos no ven ninguna necesidad de cambiar la tradición.

Otra cuestión que está por ver es si se mantiene la presencia de los secretarios de Estado, ya que algunas formaciones han reclamado que se aligere el peso del Ejecutivo en el actual momento de crisis.

También está por ver la composición de las carteras, ya que los negociadores han decidido reagrupar algunas competencias, por ejemplo en materia de asilo e inmigración, que ahora se encuentran repartidas entre varios ministros y secretarios de Estado.