La Policía de Nicaragua decomisó 700 kilos de cocaína y desarticuló una red criminal integrada por nicaragüenses, guatemaltecos y hondureños con la "Operación Dominó", informó hoy la institución armada.

Los comisionados Ramón Avellán y Glenda Zavala declararon hoy a los periodistas que en la acción policial denominada "Operación Dominó" y efectuada anoche en la sureña provincia de Granada y en Managua, capital de este país, confiscaron el alijo y detuvieron a siete personas, entre guatemaltecos, hondureños y nicaragüenses.

Avellán, jefe de la Policía en Granada, dijo que también decomisaron dos vehículos y dos armas de fuego.

Según las autoridades, la droga provenía de Costa Rica y ya había sido traficada por el Gran Lago de Nicaragua.

Los agentes, añadió Avellán, se incautaron de la cocaína cuando era transportada en 26 sacos ocultos en un autobús de transporte público en el kilómetro 42 de la carretera que une a las provincias de Granada y Masaya, al sur.

Por el tráfico de esa droga las autoridades detuvieron a los nicaragüenses Mario Reyes (26 años), Wilber Romero (29), Sergio Díaz (40) y Edwin Castillo (49).

Al mismo tiempo, en Managua, la Policía de Nicaragua capturó al guatemalteco Oscar Cazasola Guerra (38), al hondureño Enor Hernández (28) y el nicaragüense Carlos Orozco, de quien no precisaron edad, todos vinculados "a la misma red" criminal, precisó Zavala.

Esas tres personas, detalló, llevaban un mes hospedadas en un hotel de Managua y eran investigadas por las autoridades.

Los siete detenidos, explicó, serán procesados por el delito de tráfico de drogas e indagan si también están relacionados con lavado de dinero.

La "Operación Dominó" es "la más fuerte para finalizar el año" por parte de la Policía Nacional, afirmó Avellán.

"Se está desarticulando una estructura dedicada a actividades ilícitas", indicó por su parte Zavala, jefa de Auxilio Judicial de la Policía nicaragüense.