La conferencia internacional sobre el futuro de Afganistán se abre hoy, en Bonn, entre peticiones de apoyo multimillonario de su presidente, Hamid Karzai, que según informaciones de prensa aspira a perpetuarse en el poder más allá de 2014, fecha prevista para la retirada de las tropas de la ISAF.

Karzai se propone reformar la Constitución de su país y así posibilitar su reelección para un tercer mandato, afirma hoy el popular diario "Bild", que cita como fuentes un informe confidencial de los servicios secretos alemanes (BND).

Para conseguir los apoyos que precisa una reforma constitucional, Karzai trabaja en "una solución creativa" y ha iniciado conversaciones con numerosos políticos afganos, sigue el rotativo.

Karzai inaugurará hoy, junto con la canciller Angela Merkel, la conferencia de Bonn, a la que asisten delegaciones de 85 países y 16 organizaciones internacionales y que coincide con el décimo aniversario de la celebrada asimismo en esa ciudad alemana, en 2001, que diseñó el Afganistán postalibán con él como presidente.

En declaraciones al semanario "Der Spiegel", Karzai ha reclamado ayuda financiera de miles de millones para su país, que según él precisará del apoyo internacional al menos hasta 2024, diez años después del previsto repliegue de las tropas de la ISAF.

El repliegue de las fuerzas internacionales, que de acuerdo a lo previsto se completará en 2014, colocará a Afganistán "más que nunca en el frente de la lucha contra el terrorismo", argumenta Karzai.

"Si perdemos esa batalla, estamos amenazados con retroceder a una situación como la de antes del 11 de septiembre de 2001", añade el presidente, en relación a los atentados contra EEUU y la situación entonces de su país bajo el régimen talibán.

La transición de la seguridad afgana entró la semana pasada en la segunda fase. Hasta 2014, deberán haberse replegado gradualmente los 130.000 militares que a principios de año integraban aún la ISAF.

Hasta dónde llega el compromiso internacional, tras el repliegue, y cómo implicar a los "talibán moderados" -en palabras de Merkel- en el futuro de Afganistán son los grandes temas de la conferencia, formalmente presidida por Karzai y con Alemania como mero anfitrión.

El secretario general de la ONU, Ban ki-Moon, garantizó ayer, recién llegado a Bonn, un "apoyo duradero" a Afganistán.

A Bonn se espera la asistencia de 60 ministros de Exteriores, entre ellos la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, y sus homólogos francés, Alain Juppé, y ruso, Serguéi Lavrov.

No estará representado Pakistán, en reacción a los ataques de la OTAN hace una semana, en que murieron 24 soldados paquistaníes. Sí acude, en cambio, el ministro de Exteriores iraní, Ali Akbar Salehi.

Organizaciones como Amnistía Internacional y Human Rights Watch celebrarán en paralelo sus conferencias de prensa para alertar sobre los déficit en respeto a los derechos humanos del Afganistán de Karzai, concretamente en lo que respecta a la mujer, y denunciar el alto grado de corrupción de gobierno.

Las autoridades han dispuesto un contingente de unos 4.000 policías para velar por la seguridad de la conferencia, que se celebra en el World Conference Center (WCCB), antigua sede del Bundestag (Parlamento federal), convertida en una fortaleza.