El ministro irlandés de Gasto público y reforma, Brendan Howlin, anunció hoy la introducción de un plan de austeridad encaminado a ahorrar durante el próximo año 1.400 millones de euros con recortes sociales.

A esta suma se añaden otros 755 millones de euros que el Gobierno de Dublín se propone recortar del gasto en infraestructuras, según anunció hace dos semanas.

"Nuestro país ha sufrido una de las mayores crisis económicas que se recuerdan, lo que ha provocado una gran caída de los ingresos del Estado", dijo el ministro durante la presentación hoy de los Presupuestos generales para 2012.

Este es el primer presupuesto elaborado por el Ejecutivo de coalición entre conservadores y laboristas desde que accediera al poder el pasado febrero, tres meses después de que Irlanda aceptase un rescate económico de la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), cuantificado en 85.000 millones de euros.

Y por primera vez en la historia de este país, las cuentas para el próximo año se presentan a lo largo dos días, tarea que corrió hoy a cargo del laborista Howlin, mientras que el ministro de Finanzas, el conservador Michael Noonan, abordará este martes el programa fiscal del Gobierno para 2012.

El objetivo común de ambos titulares es llegar a un equilibrio que permita a Dublín ahorrar 3.800 millones de euros en 2012 para reducir su déficit público hasta el 8,6 % del Producto Interior Bruto (PIB), recordó Howlin.

A largo plazo, el programa de ayuda de la UE y el FMI obliga al Gobierno irlandés a aplicar un plan de austeridad que permita reducir el déficit público hasta el 3 % del PIB en 2015.

El ministro señaló que la factura salarial del sector público se rebajará durante 2012 en 400 millones de euros, dentro de la primera fase de un amplio plan que prevé eliminar hasta 23.500 puestos de funcionarios en los próximos cuatro años para generar un ahorro total de 2.500 millones de euros.

Entre los sectores más afectados por los recortes destacan la sanidad, la educación y la protección social, que, en conjunto, verán sus presupuestos reducidos en algo más de 1.000 millones de euros.

En total, el Gobierno acometerá el gasto público durante 2012 con un presupuesto de 55.800 millones de euros, señaló el dirigente laborista.

Howlin recordó que el sistema presupuestario irlandés está "anticuado" y que necesita una "reforma radical", con más énfasis sobre la planificación trienal en el futuro.

Por contra, el Ejecutivo no modificará las pensiones estatales ni la cantidad que reciben los parados cada semana, cuya base se sitúa en torno a los 180 euros, y tampoco rebajará la paga que recibe cada familia, independientemente de sus ingresos, por cada primer y segundo hijo.

A partir de los siguientes hijos, la ayuda estatal se reducirá proporcionalmente, una medida con la que el Estado espera ahorrar unos 43 millones anuales.

"A ningún Gobierno, cualquiera que sea su fortaleza, le gusta ser el portador de malas noticias, pero nuestras opciones son muy limitadas. La ciudadanía lo sabe y recela de aquellos que ofrecen soluciones simples", arguyó Howlin.

No obstante, el ministro celebró que la situación económica irlandesa se haya estabilizado durante los últimos doce meses, desde que aceptó el rescate de la UE y el FMI.

"Hace doce meses éramos un problema para Europa, ahora problemas en la economía europea y global amenazan nuestra recuperación", dijo Howlin.