Los restos de Sonia Pierre, defensora de los hijos de haitianos en suelo dominicano, son velados hoy en una funeraria de Santo Domingo, donde se vivieron escenas de dolor por su repentino fallecimiento a los 48 años de edad.

Pierre, dominica de ascendencia haitiana y distinguida el año pasado por EE.UU. con el Premio Internacional al Coraje de la Mujer, falleció este domingo de un infarto fulminante en Villa Altagracia, en la provincia San Cristóbal (sur), su ciudad natal.

La mujer, que desde los 13 años se involucró en la lucha por los derechos de los haitianos y de los hijos de éstos en la República Dominicana, murió rodeada de su familiar, según dijo a Efe el médico Edwin Ferreira.

Familiares, amigos, políticos y defensores de los derechos humanos se acercaron hasta la funeraria donde se celebró el velorio de los restos de la activista y fundadora del Movimiento de Mujeres Dominico-Haitianas (MUDHA).

El embajador de Haití en el país, Fritz Cineas, destacó en declaraciones a la prensa la "dimensión" de Pierre, que deja "una impronta imborrable", según sus palabras.

Los restos de Pierre, quien tenía cuatro hijos y dos nietos, serán velados hasta mañana en la capital dominicana y luego serán trasladados a Villa Altagracia, su ciudad natal, donde serán sepultados el jueves, dijo a Efe su sobrino Gabriel Gilbert.

Las compañeras de lucha de Pierre hicieron hoy guardia de honor junto a su cadáver en la funeraria, pero aún no han concretado algún homenaje en su honor, "porque no estábamos esperando esto", dijo a Efe Lorena Espinoza, quien ejerce como portavoz del grupo.

La ONG española InteRed, con presencia en Europa, Asia y América Latina, lamentó hoy en un comunicado la muerte de Pierre y señaló que deja "un gran legado de lucha por la libertad, el respeto y la dignidad humana por el derecho a la identidad de las personas, particularmente mujeres dominicanas de ascendencia haitiana".

El trabajo de Pierre en defensa de los derechos humanos le valió en marzo del año pasado el Premio Internacional al Coraje de la Mujer, que recibió de la mano de la primera dama de EE.UU., Michelle Obama, y de la secretaria de Estado, Hillary Clinton.

Sin embargo, esta labor también le valió las criticas de funcionarios locales, que la acusaron de ser enemiga del país.

Uno de sus críticos, el canciller del país, Carlos Morales Troncoso, lamentó su fallecimiento y admitió que "pese a las diferencias de enfoque" que mantuvo con la activista, reconoce "la dedicación que siempre caracterizó a Pierre en la defensa de sus posiciones y principios".

En 2007 Pierre recibió el Premio Robert F. Kennedy de Derechos Humanos en reconocimiento a sus esfuerzos por suprimir la discriminación contra los descendientes de haitianos en el país caribeño.

Tres años después, en junio de 2010, el entonces presidente de Haití, René Préval, le concedió la orden "Honor y Mérito" en el rango de Caballero por la labor que desarrollaba en defensa de los derechos humanos.

Esta dominicana de origen haitiano recibió fuertes críticas del Gobierno de su país, el hostigamiento de empresarios y hasta amenazas de muerte, desde que fue arrestada a sus trece años al ser la portavoz de una protesta de cortadores de caña de azúcar en su pueblo de trabajadores inmigrantes.