Desconocidos dispararon el lunes desde un automóvil en marcha contra las instalaciones del periódico La Tribuna, propiedad del ex presidente Carlos Flores Facussé, y mataron a un guardia.

"El atentado ocurrió en la madrugada de hoy a la 01:25", dijo el lunes el periodista Martín Ramírez, uno de los editores del diario.

"Los pistoleros, que iban en un vehículo, dispararon al menos diez veces y quebraron una gran ventana de vidrio frente al edificio", añadió.

En el lugar resultó herido a bala el guardia privado José Manuel Izaguirre, quien después murió tras ser intervenido quirúrgicamente en un hospital capitalino.

El presidente Porfirio Lobo condenó el hecho.

"Se están aplicando medidas para terminar con estos casos que van contra la política del gobierno de garantizar y proteger la libertad de información", aseguró el vocero presidencial, Miguen Bonilla.

Periodistas y editores de La Tribuna denunciaron a finales de noviembre ante el Comisionado Nacional de Derechos Humanos, Ramón Custodio, haber sido objeto de amenazas contra su integridad física y la libertad de expresión.

El 20 de noviembre, desde un automóvil dispararon a uno de los miembros del equipo de investigación de ese rotativo y similares situaciones ha ocurrido con reporteros del periódico local El Heraldo, el Canal 5 de televisión y las opositoras Radio Globo y Globo TV.

Según Custodio, los periodistas hondureños enfrentan un riesgo al ejercer su profesión ante el creciente aumento del crimen organizado y el narcotráfico internacional.

En tres años, al menos 22 periodistas y comunicadores han muerto en Honduras, de acuerdo a estadísticas oficiales.