El ministro iraní de Asuntos Exteriores, Ali Akbar Salehi, considera que su país no tiene por qué pedir disculpas a Londres tras el asalto a la embajada británica en Teherán y considera que el Reino Unido provocó la situación al impulsar sanciones financieras contra Irán.

"¿Por qué voy a disculparme? Ya expresé mi pesar por lo ocurrido", afirmó Salehi, en declaraciones que publica en su edición de mañana el diario "Frankfurter Allgemeine Zeitung", tras haber coincidido hoy con su colega británico, William Hague, en la conferencia internacional sobre Afganistán celebrada en Bonn.

Según el ministro iraní, el Reino Unido provocó el asalto a su embajada en Teherán al dictar sanciones financieras contra Irán y adoptar así medidas más estrictas aún contra su país que EEUU.

"No hay razón alguna para que el Reino Unido sea más católico que el Papa", apunta el ministro, para quien esto desató la indignación de los iraníes.

El Reino Unido impulsó sanciones financieras contra bancos iraníes con el argumento de que están financiando el programa atómico de Teherán.

A esa iniciativa siguió el asalto a la embajada en Teherán, la semana anterior y, a continuación, la retirada de los diplomáticos de ambos países.

Salehi participó en la conferencia sobre el futuro de Afganistán de Bonn, junto con un total de 85 delegaciones de otros tantos países, la mayoría encabezadas por sus titulares de Exteriores, incluido el británico y la estadounidense Hillary Clinton.

En su intervención ante el plenario, presidido por el jefe del Estado afgano, Hamid Karzai, el ministro iraní exigió la retirada inmediata de las tropas de la OTAN de Afganistán y afirmó que éstas eran responsables de la muerte de miles de civiles.