Una conferencia internacional sobre el futuro de Afganistán quedó el lunes eclipsada por las diferencias entre Estados Unidos y Pakistán, las dos naciones que tienen más en juego en la nación asiática, así como más capacidad para volverla segura y solvente.

Con su ausencia, Pakistán boicoteó la reunión en la ciudad alemana de Bonn, en la que unas 100 naciones y organizaciones internacionales, incluida Naciones Unidas, se comprometieron a otorgar apoyo político y financiero de largo plazo para garantizar la viabilidad de Afganistán una vez que se hayan marchado del país las fuerzas internacionales en 2014.

Islamabad decidió no asistir a la conferencia en protesta por un reciente ataque aéreo de Estados Unidos, al parecer equivocado, en el que perecieron 24 soldados paquistaníes en la escabrosa frontera con Afganistán.

El ataque avivó en Pakistán la percepción de que la OTAN y Estados Unidos son los principales enemigos de Islamabad, no los rebeldes del Talibán que actúan en ambas partes de la zona limítrofe.

"Fue desafortunado que no participaran (los paquistaníes)", dijo la secretaria norteamericana de Estado, Hillary Rodham Clinton, en conferencia de prensa. "Espero que Pakistán participe para lograr un avance y esperamos que tenga un papel constructivo".

Clinton dijo que Afganistán puede contar con el respaldo de Washington aún después que sus tropas de combate hayan completado su retirada planificada para el 2014. "Estados Unidos se apresta a respaldar al pueblo afgano por un largo tiempo", agregó.

La máxima diplomática norteamericana destacó que los afganos deben a cambio cumplir con sus compromisos de hacer reformas, combatir la corrupción y fortalecer el estado de derecho.

La secretaria de estado agregó que la comunidad internacional tiene "mucho que perder si el país vuelve a convertirse en una fuente de terrorismo y de inestabilidad".

La conferencia de Bonn, Alemania, se concentra en la transferencia de responsabilidades, planes a largo plazo para brindar asistencia internacional y un posible acuerdo político con los talibanes.

Se considera determinante la participación de Pakistán en las iniciativas para poner fin a la insurgencia en Afganistán debido a sus vínculos con grupos rebeldes y su indisposición, desde la perspectiva de Estados Unidos y la OTAN, a expulsarlos de las zonas donde se refugian, reagrupan y rearman en territorio paquistaní.

Alemania y Estados Unidos confiaban antes en que la conferencia lograra avances palpables para una solución política entre Afganistán y la insurgencia que encabeza el Talibán, a la que las fuerzas internacionales no han logrado derrotar en 10 años de guerra.

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El periodista de The Associated Press Chris Brummit en Lahore, Pakistán, contribuyó a este despacho.