El Partido Comunista solicitó el lunes la exhumación de los restos del Nobel de Literatura chileno Pablo Neruda, para verificar si fue envenenado, como afirma su chofer, 12 días después del golpe militar que derrocó a su amigo, el presidente socialista Salvador Allende, informó a la AP un dirigente de la colectividad.

Neruda murió el 23 de septiembre de 1973, a los 69 años, en la Clínica Santa María, donde permanecía por un avanzado cáncer a la próstata. En el mismo lugar falleció en 1982 el ex presidente Eduardo Frei Montalva, a raíz de una infección tras una operación rutinaria de hernia.

Juan Andrés Lagos, de la comisión política del Partido Comunista, (PC), dijo a la Associated Press que la exhumación, "se pedirá básicamente porque existe este antecedente nuevo del chofer de Neruda, quien era una persona muy cercana a él".

El conductor y asesor de Neruda, Manuel Araya, ha declarado en los últimos meses que un día antes de que el poeta, su esposa y él mismo viajaran al exilio en México, el vate les pidió ir a su residencia del balneario de Isla Negra, 130 kilómetros al noroeste de Santiago, a retirar algunas pertenencias.

Araya dijo a un medio mexicano que estando con Urrutia en el balneario, recibieron un llamado telefónico del poeta que les dijo: "Vénganse rápido, porque estando durmiendo entró un doctor y me colocó una inyección". Neruda murió ese mismo día.

EL PC presentó el 31 de mayo pasado una querella para establecer con certeza qué causó su muerte. Según informó el periódico electrónico El Mostrador, la Clínica declinó entregar al juez la ficha clínica de Neruda por el tiempo transcurrido desde la muerte del poeta, lo que fue calificado el lunes por el abogado Eduardo Contreras como "un silencio extraño" de centro médico.

La Fundación Pablo Neruda desacreditó a Araya, "quien viene insistiendo sin más prueba que su parecer", dijo en un comunicado en mayo.

La solicitud para exhumar a Neruda fue dirigida al juez Mario Carroza, un reconocido investigador que investiga 726 casos de muertes por violaciones a los derechos humanos, incluidas las de Allende y la del padre de la ex presidenta Michelle Bachelet, (2006-2010).

La Corte Suprema dispuso a comienzos del 2010 que Carroza, de la Corte de Apelaciones de Santiago, investigará todas las muertes de víctimas de la dictadura no indagadas hasta ese momento.

Lagos agregó a la AP que la solicitud de exhumación también se basa en "lo que ha significado el papel de algunas instituciones médicas en nuestro país", en abierta alusión a la Clínica Santa María.

El dirigente reiteró en la existencia de irregularidades en torno a la muerte del Nobel de Literatura 1971. "Con mayor razón y producto de esas irregularidades, nos parece necesario la exhumación", dijo a la AP.

Consultado porqué no pidieron antes investigar la versión de Araya, respondió que "este antecedente no estaba del todo claro, no había surgido...".

En la Clínica Santa María también murió en enero de 1982 el ex presidente Frei Montalva (1964-1970), cuando se recuperaba de una operación de hernia. Un juez especial investiga las afirmaciones de la familia de que el ex mandatario fue envenenado por agentes de la dictadura del general Augisto Pinochet (1973-1990), justo en momentos en que se perfilaba como un prominente opositor a los militares golpistas.