El exprimer ministro italiano Silvio Berlusconi quiere declarar en la audiencia preliminar del caso Unipol, en el que ha sido investigado por la Fiscalía de Milán por supuestamente participar en la violación del secreto profesional, según fuentes judiciales citadas hoy por medios italianos.

Por ese motivo, la jueza de las audiencias preliminares Maria Grazia Domanico decidió aplazar la vista prevista para hoy hasta el próximo 30 de enero para que pueda comparecer Berlusconi en el Palacio de Justicia de Milán, donde se celebra el proceso.

Las fuentes judiciales indicaron que los abogados de Berlusconi, Piero Longo y Niccolò Ghedini, justificaron la ausencia hoy de su defendido alegando que éste tuvo que asistir a una reunión en el Parlamento Europeo, por lo que solicitaron el aplazamiento de la vista, en la que Domanico podría haber decidido el posible envío a juicio del ex primer ministro italiano.

El caso Unipol trata de dirimir si Berlusconi participó en la revelación de secreto profesional por la publicación de una escucha telefónica de procedencia ilícita en el diario "Il Giornale", propiedad de su hermano Paolo.

Los hechos se remontan a 2005, cuando "Il Giornale" publicó una conversación telefónica entre el presidente de la aseguradora Unipol, Giovanni Consorte, y el entonces líder del partido Demócratas de Izquierda (DS), Piero Fassino, sobre el supuesto intento de ambos de hacerse con el control de Banca Nazionale del Lavoro (BNL), un caso por el que la Fiscalía de Roma pidió en abril de 2010 el enjuiciamiento del presidente de Unipol.

La conversación entre Fassino y Consorte todavía no había sido incluida en las actas de la Fiscalía cuando fue publicada, ya que estaba aún en manos de la Policía y de la empresa Research Control System (RSC), que se encargaba de realizar las escuchas.

El diario "Corriere della Sera" indicó entonces que el 25 de diciembre de 2005 el director de RSC, Roberto Raffaelli, y su amigo Fabrizio Favata mostraron la grabación a los hermanos Berlusconi en la residencia que tiene el primer ministro en la localidad norteña de Arcore, cerca de Milán.

La Fiscalía de Milán solicitó en un primer momento el archivo de la causa contra Berlusconi, pero la jueza de instrucción Stefania Donadeo se opuso e instó a los fiscales a presentar una solicitud formal de enjuiciamiento, que llegó el pasado 22 de septiembre.

Ahora corresponde a Domanico decidir si enviar o no a juicio a Berlusconi, quien ya cuenta con tres procesos abiertos en el Tribunal de Milán: el caso Ruby (incitación a la prostitución de menores y abuso de poder), el caso Mediaset (fraude fiscal) y el caso Mills (corrupción en acto judicial).