La inesperada, aunque ajustada, victoria de un nuevo partido de izquierdas en las elecciones eslovenas del domingo ha revuelto el panorama político y hace prever una complicada negociación para constituir el nuevo Gobierno que tendrá que sanear la economía

"Eslovenia Positiva" (LZJ-PS), del popular alcalde de la capital, Liubliana, Zoran Jankovic, ganó los comicios con el 28,54 % de los apoyos y tendrá 28 de los 90 escaños en el Parlamento esloveno, según el recuento del el 99,96 % de las papeletas.

Su principal rival, y al que los sondeos habían dado como ganador, el conservador Partido Demócrata Esloveno (SDS) del ex primer ministro Janez Jansa, alcanzó el 26,25 % de los votos y tendrá 26 diputados.

Ese apretado triunfo de Jankovic anuncia un complicado proceso para formar una coalición de Gobierno, según coinciden los analistas políticos.

Una combinación a priori posible es la alianza de Jankovic con el SD socialdemócrata del primer ministro saliente, Borut Pahor, que ha obtenido el 10,5 % de los votos y 10 escaños.

Sin embargo, esos dos partidos de izquierda no sumarían una mayoría absoluta de escaños, por lo que a las cuentas parlamentarias habría que sumar a otra formación.

El resto de partidos en liza son la conservadora LVG, con 8 diputados; el partido de los jubilados DeSUS, que tendrá seis legisladores; el conservador Partido Popular Esloveno (SLS), con seis asientos; y la también conservadora Nueva Eslovenia (NSi), con cuatro escaños.

De momento, las formaciones que tendrán representación parlamentaria no se han pronunciado sobre posibles coaliciones.

Jansa, el gran perdedor de los comicios, advirtió anoche que este resultado tan fragmentado hará difícil formar un Ejecutivo y vaticinó que el país tendrá que celebrar elecciones anticipadas antes del final de la nueva legislatura.

En cualquier caso, el presidente esloveno, Danilo Türk, encomendará a Jankovic la formación del Gobierno, como cabeza de la lista más votada. El Parlamento esloveno deberá constituirse hasta el próximo 24 de diciembre.

El nuevo Ejecutivo tiene como principal tarea afrontar la crisis económica en Eslovenia, un país que entró en la Eurozona en 2007.

El país alpino se ha visto muy afectada por la actual crisis de deuda, que ha llevado el rendimiento de sus bonos a 10 años a un interés superior al 7 %, considerado como un valor crítico.

El endeudamiento y el desempleo se han duplicado en el país en los últimos tres años

Más de 1,6 millones de eslovenos fueron llamados a la urnas para elegir un nuevo Parlamento en unas elecciones anticipadas convocadas por la desintegración de la coalición de centro-izquierda de Pahor, debido a las impopulares medidas de austeridad impuestas para atajar la crisis.