La lucha de la activista Sonia Pierre por reivindicar los derechos de los dominicanos de ascendencia haitiana continuará, pese a la muerte repentina de la dirigente, insistieron el lunes sus seguidores que asistían al funeral en Santo Domingo.

"No podemos dejar a esa gente de (la Dirección de) Migración que se salga con la suya", comentó a la AP Sonia Mide, de 23 años, a quien las autoridades dominicanas le negaban copia de su acta de nacimiento por ser hija de inmigrantes haitianos.

Por carecer de documentos de identidad, Mide y sus hermanas Dilsia Teresa (21) y Vianna Gabriela (17), que nacieron en el pueblo dominicano de Villa Altagracia y nunca han viajado a Haití, han enfrentado constantes amenazas de ser deportadas.

Mide recordó que gracias al apoyo de Pierre y de la fundación que dirigía desde 1981 logró obtener copia de su acta de nacimiento dominicana y su cédula de identidad, con lo que finalmente se inscribió en la carrera de secretariado.

Pierre, presidenta del Movimiento de Mujeres Domínico-Haitianas (Mudha), murió de un infarto el domingo a los 48 años en su natal Villa Altagracia, 45 kilómetros al noroeste de Santo Domingo.

En el 2007 había sido operada en Houston del corazón para colocarle un marcapasos y dos válvulas.

Pierre y Mudha emprendieron en 2006 una lucha en los tribunales y organismos internacionales en contra de la decisión de la Junta Central Electoral (JCE), que administra el registro civil, de retener los documentos de los hijos de inmigrantes haitianos con el argumento de que habían sido declarados de forma fraudulenta para obtener ilegalmente la nacionalidad.

Pierre falleció cuando el caso aún estaba en estudio por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y sólo dos días después de que la Suprema Corte dominicana ratificó mediante sentencia la negativa a reconocer la nacionalidad Emildo Bueno, un descendiente de haitianos.

"No podemos decir qué va a pasar ahora, pero la lucha va a continuar. Eso básicamente sería el deseo de Sonia", comentó a la AP Siony Jean Yudel, quien gracias al trabajo de Pierre logró este año que la JCE liberara la copia de su acta de nacimiento a fin de titularse como abogada.

Como Jean Yudel y la familia de Mide, cientos de dominicanos de ascendencia haitiana, diplomáticos y activistas de derechos humanos visitaron el lunes la funeraria donde son velados en Santo Domingo los restos de Pierre antes de su inhumación el miércoles en Villa Altagracia.