La racha triunfal de los Texans de Houston se mantuvo una semana más dentro de la competición de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) al ganar por 17-10 a los Falcons de Atlanta y llegar a la sexta victoria consecutiva, la mejor racha en la historia del equipo.

El mariscal de campo novato T.J. Yates con un pase de anotación en su primera salida como titular en la NFL iba a dirigir de forma inteligente el ataque de los Texans que volvieron a tener otra baja importante con la lesión, de nuevo, del receptor abierto estelar Andre Johnson.

Mientras que el corredor Arian Foster también volvió a ser decisivo en el juego ofensivo de los Texans al avanzar 111 yardas por tierra y conseguir la anotación que con 6:05 minutos para concluir el partido que rompió el empate a 10-10 y aseguró el triunfo del equipo de Houston.

Los Texans con marca de 9-3 siguen de líderes destacados en la División Sur de la Conferencia Americana (AFC), dos juegos de ventaja sobre los Titans de Tennessee que ganaron por 23-17 a los Bills de Buffalo y llegan a los siete triunfos con cinco derrotas.

La marca conseguida por los Texans tiene doble valor ya que lo han logrado a pesar de tener a los dos mejores mariscales de campo lesionados, al defensa estelar Mario Williams y de nuevo a Johnson, el líder de la ofensiva por aire.

Yates no solo estuvo seguro en los pases sino que también brilló en la manera como manejó el tiempo para agotar 10:41 minutos en un avance de 19 jugadas ante el delirio de los 71.545 espectadores que llenaron el Reliant Stadium, de Houston.

El mariscal novato, que salió de titular tras las bajas de Matt Schaub y Matt Leinart, ambos por lesión que no les permitirán mas volver al campo esta temporada, completó 12 de 25 pases para 188 yardas, un envío fue de anotación, no le hicieron ninguna interceptación y concluyó el partido con 86,8 de índice pasador.

La nota negativa para los Texans volvió a ser la lesión por un tirón muscular en la pierna izquierda de Johnson, que tuvo que abandonar el campo en el tercer periodo, en lo que era su segundo partido después de haberse perdido seis por otro tirón muscular en la pierna derecha que sufrió en la cuarta semana de competición.

Se desconoce la gravedad de la lesión de Johnson y si le va a tocar pasar por el quirófano como sucedió con el tirón muscular que sufrió en la pierna derecha.

La defensa de los Texans también realizó una gran labor en los minutos finales del partido cuando los Falcons tuvieron varias oportunidades para haber forzado el tiempo extra.

Los Falcons (7-5), que perdieron su segundo partido de los últimos siete disputados, no tuvieron la mejor inspiración ofensiva ante un rival que surgió con las jugadas defensivas decisivas en los momentos claves del partido para confirmar porqué es la mejor de la NFL.

El mariscal de campo Matt Ryan lanzó dos pases a la zona de anotación en los segundos finales del partido, pero no pudo encontrar el objetivo que les permitiese evitar la derrota.

Ryan completó solo 20 de 46 pases para 267 yardas, con un envío de anotación, le interceptaron dos balones y dejó en 52,7 su índice pasador.