Un esperado álbum con material inédito de la cantante británica Amy Winehouse sale mañana al mercado cinco meses después de su dramática y prematura muerte a los 27 años.

Doce temas entre los que se incluyen canciones no editadas con anterioridad, versiones personales de clásicos de otros artistas y nuevas composiciones de la considerada "diva del soul" dan forma al disco "Amy Winehouse Lioness: Hidden Treasures".

El fallecimiento en julio de esta artista de voz oscura y cavernosa, majestuoso tupé negro y taconazos de vértigo, tras un historial marcado por el alcohol y las drogas, conmocionó al mundo de la música, que todavía hoy llora su ausencia.

Con la intérprete de "Rehab" -su gran éxito- o "You Know I Am No Good" encumbrada al olimpo póstumo del rock, los encargados de recopilar el material de este nuevo álbum fueron sus productores fetiche: Salaam Remi y Mark Ronson.

Ambos trabajaron estrechamente con la cantante y, tras su muerte, vieron un filón en las grabaciones que Winehouse había realizado antes, durante y después de la publicación de sus dos únicos discos, "Frank" y "Back to black".

A finales de octubre, la fundación Amy Winehouse, creada por su familia, recordó que la ganadora de cinco premios Grammy "nunca cantó o tocó una canción igual dos veces".

Tras su abrupta muerte, Remi y Ronson se dieron cuenta de que la artista dejó tras de sí "una colección de temas que merecían ser escuchados" y que era un "verdadero legado" de la cantante, según explicó esa fundación entonces.

Entre las canciones rescatadas en este trabajo se encuentra un tema -"A Song For You"- que la artista grabó cuando se encontraba bajo los efectos de las drogas en 2009.

También figura en esa nueva selección la grabación a dúo -"Body & Soul"- que Winehouse hizo con el cantante estadounidense Tony Bennett para el álbum que el veterano artista sacó al mercado el pasado septiembre.

El álbum de Winehouse incluyen canciones inéditas como "Between The Cheats" o "Best Friends", además de "The Girl from Ipanema", la primera canción que Amy cantó a los 18 años cuando fue por primera vez a Miami a grabar con el productor Salaam Remi.

Entre otras canciones figuran "Wake up alone", la primera canción grabada para las sesiones de "Back to Black"; Valerie", "Halftime" o "A song for you".

Los beneficios que se obtengan de las ventas de este disco, para las que se auguran pronósticos prometedores, se destinarán a la Fundación Amy Winehouse, que nació con el propósito de destinar sus esfuerzos a ayudar a jóvenes que afrontan problemas con el alcohol y las drogas.

Lo cierto es que el éxito comercial siempre acompañó a Winehouse. En 2003, su álbum debut "Frank", que vendió un millón y medio de copias, le reportó candidaturas a los premios Mercury Music y un Ivor Novello en 2004 por su sencillo "Stronger Than Me".

La apoteosis musical llegó con "Back To Black", publicado en octubre de 2006 y que no tardó en cosechar un abrumador éxito comercial con quince millones de copias vendidas.

Ese trabajo fue elegido en 2007 mejor disco del año y en febrero del 2008 convirtió a Amy en la primera intérprete británica en ganar cinco Grammys.

Su dramática muerte el 27 de julio en su domicilio del barrio de Candem Town (al norte de Londres), frecuentado a la par por "camellos" y famosos, desató un lamento colectivo en la industria musical.

Tras despuntar en su breve pero muy intensa carrera, en la que se hizo habitual de varias clínicas de rehabilitación, Amy Winehouse fue encontrada sin vida a los 27 años después de haber ingerido elevadísimas cantidades de alcohol.

El hecho de que entonces la artista londinense de origen judío se encontrara en pleno proceso de desintoxicación convirtió en aún más triste la noticia.

La constante persecución a la que la sometieron los despiadados tabloides británicos, que custodiaban incesantemente la puerta de su casa, y la montaña rusa emocional en la que se convirtieron sus relaciones sentimentales fueron constantes de su día a día.

Su melena negra, su delgadez casi dolorosa, marcada por una relación complicada con la comida, las continuas y sonadas broncas con su pareja o sus encontronazos con la policía coparon con frecuencia las portadas de los rotativos británicos.

Por Patricia Rodríguez