El candidato socialista al Palacio del Elíseo, François Hollande, aseguró que la Unión Europea (UE) necesita "acciones inmediatas" y no "un nuevo tratado", como ha propuesto el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy.

En una entrevista publicada hoy en el periódico "Le Journal du Dimanche" (JDD), a seis meses de las próximas elecciones presidenciales, Hollande aseguró que Sarkozy "no es capaz de dar sentido a su acción (política) ni de suscitar la confianza en su país" y que sus propuestas son "una huida hacia adelante".

La receta de Hollande para recuperar la confianza pasa por que el Banco Central Europeo (BCE) flexibilice sus intervenciones y por que el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) "se transforme en un banco para apoyar a los países más vulnerables".

"Hay que enderezar las cuentas públicas, pero no es una condición suficiente porque, sin crecimiento, el simple ajuste presupuestario no logrará ningún resultado. Los mismos mercados no se lo creen y se preocupan por la recesión" a la que apunta Europa, agregó Hollande.

El candidato socialista propuso también que el Banco Europeo de Inversiones (BEI) aplique una política de grandes trabajos" y que "el presupuesto europeo disponga de recursos nuevos, aplicando la tasa sobre las transacciones financieras y emitiendo eurobonos".

Sobre Alemania, Hollande aseguró: "no puede esperar hacer prosperar sus intereses comerciales en una Europa en recesión" ni "imaginar una estabilidad financiera con el desorden de sus vecinos".

Europa "es más que una unión monetaria e incluso presupuestaria, es un proyecto común", aseguró el favorito en las encuestas de cara a las Presidenciales, quien avanzó que si sale elegido buscará cooperación con Alemania en "materia industrial y energética"

"Evitaré presentar nuestra relación como un directorio de dos que excluya a los otros países y oculte a las instituciones europeas", aseguró el socialista, un día antes de una nueva reunión en París entre Sarkozy y la canciller alemana, Angela Merkel.

Hollande aprovechó para criticar a Sarkozy, que previsiblemente se presentará a su propia reelección, acusándole de haber incrementado el déficit y la deuda y de haber pronosticado hasta en tres ocasiones el final de la crisis, sin resultados.

"Nunca nada es su culpa, ni el déficit, que se ha disparado, ni la deuda, que ha pasado del 58 al 88 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) en un decenio, con 500.000 millones más solo durante su quinquenio" en el Eliseo, concluyó el candidato del Partido Socialista.