Los partidos islamistas lograron una mayoría abrumadora de votos en la primera ronda de los comicios legislativos en Egipto, lo que abre un escenario de lucha por el poder con los liberales — electoralmente más débiles — no obstante que éstos impulsaron el alzamiento con el que fue derrocado Hosni Mubarak hace 10 meses.

Un grupo religioso radical que desea imponer la estricta ley islámica en el país tuvo un desempeño fuerte en los comicios, al captar casi una cuarta parte de los votos, de acuerdo con los resultados difundidos el domingo.

El escrutinio es sólo una muestra parcial de la tendencia de la configuración del próximo parlamento. Todavía falta que se efectúen el próximo mes dos rondas más de votación en 18 de las 27 provincias del país, en tanto que el lunes y martes se efectuarán comicios de desempate para determinar casi todas las bancas correspondientes a la primera vuelta legislativa.

Sin embargo, todo parece indicar que los islamistas tendrán mucha fuerza en el próximo Parlamento, en particular si se considera su popularidad en las provincias donde se efectuarán las próximas rondas de votación.

La Suprema Comisión Electoral dijo que Partido Libertad y Justicia — que pertenece a la Hermandad Musulmana, una organización fundamentalista islámica — obtuvo el 36,6% de los 9,7 millones de sufragios válidos vertidos por listas de partidos. El Partido Nour, una agrupación islamista más radical, logró el 24,4%.

La fortaleza que exhibieron los islamistas en los comicios ha preocupado a los partidos liberales e incluso a algunos partidos religiosos, porque temen que ambos grupos se pongan de acuerdo e impulsen un programa político religioso.

Debido al avance electoral islamista, muchos activistas jóvenes sientan que su revolución fue secuestrada porque fueron ellos quienes escenificaron el alzamiento con el cual se derrocó a Mubarak en febrero.