La Iglesia católica salvadoreña dijo hoy que espera que la Corte Suprema de Justicia (CSJ) de este país resuelva sin presiones y apegada a derecho cuando reciba la orden de extradición de los militares acusados en España de la matanza de seis jesuitas en 1989.

"Dejamos el tema en manos de la justicia del país, y bueno esperaríamos que ellos (CSJ) con toda serenidad, con toda responsabilidad, viendo lo más conveniente y en un marco de derecho, justicia y legalidad, tomen la mejor decisión", dijo el arzobispo de la capital salvadoreña, José Luis Escobar Alas, en su tradicional conferencia de prensa de los domingos.

"Que no haya presiones, ni de una parte ni de otra, para que la justicia opere como debe operar", agregó.

El Gobierno español aprobó el viernes pasado pedir a las autoridades de El Salvador y de EEUU la extradición de quince militares salvadoreños sospechosos de participar en el asesinato de seis sacerdotes jesuitas en un asalto a la Universidad Centroamericana en 1989, dos de los cuales residen en territorio estadounidense.

Según esa decisión, España solicitará a El Salvador la extradición de los generales Rafael Humberto Larios (entonces ministro de Defensa) y Juan Rafael Bustillo -excomandante de la Fuerza Aérea salvadoreña- y de los sargentos Antonio Ramiro Ávalos Vargas y Tomás Zárpate Castillo.

También pedirá la entrega de los coroneles Juan Orlando Zepeda, Francisco Elena Fuentes, Guillermo Alfredo Benavides, Joaquín Arnoldo Cerna, Carlos Mauricio Guzmán y Óscar Alberto León Linares, así como del teniente José Ricardo Espinoza Guerra, el subteniente Gonzalo Guevara Cerritos y el cabo Óscar Mariano Guzmán.

A Estados Unidos demandará la extradición del coronel Inocente Orlando Montano y del teniente Héctor Ulises Cuenca.

Las dudas sobre si la CSJ resolverá a favor de la extradición de los militares han comenzado a surgir en El Salvador.

El director del Instituto de Derechos Humanos de la Universidad Centroamericana (IDHUCA) de El Salvador, Benjamín Cuellar, indicó ayer a Efe que duda de que los militares acusados por el crimen de los jesuitas sean extraditados a España, debido a que la corte los ha estado protegiendo.

El 24 de agosto pasado, la CSJ dejó en libertad a nueve militares que se resguardaron durante 16 días en la Brigada Especial de Seguridad Militar salvadoreña, al considerar que las órdenes de detención en su contra no eran efectivas mientras España no pidiera la extradición.

Los hechos por lo que están siendo procesados los militares en España ocurrieron el 16 de noviembre de 1989, cuando soldados salvadoreños asesinaron al rector de la Universidad Centroamericana (UCA), el español Ignacio Ellacuría, y a otros cinco sacerdotes, de los cuales cuatro eran españoles y uno salvadoreño.

También mataron a la cocinera Elba Julia Ramos y su hija Celina, de 16 años.