El primer ministro luso, Pedro Passos Coelho, reafirmó su "coincidencia" con las tesis de la canciller alemana, Angela Merkel, sobre una salida a la crisis del euro que implique más responsabilidad de los países "indisciplinados".

"Hay coincidencia" con las posiciones de Merkel, defendió Passos Coelho, en una entrevista publicada hoy por el diario portugués "Público".

El primer ministro contestó así a la oposición socialista lusa que le ha criticado por considerar que su posición sobre la solución a la crisis europea es una "sumisión" a las tesis alemanas.

En concreto, el mandatario luso expresó hace unas semanas sus dudas sobre la propuesta de la emisión de eurobonos y las intervenciones ilimitadas del Banco Central Europeo (BCE), en línea con lo defendido por el Gobierno alemán.

"Nuestra posición -no somos los únicos- es que la de que aquellos que fueron indisciplinados deben -cuando requieren la solidaridad de otros países- devolver esa solidaridad con responsabilidad", explicó.

El primer ministro luso defendió así una salida a la crisis del euro que acarree esfuerzos "equilibrados" de los países como Portugal y Grecia, acosados por los altos intereses de sus deudas soberanas y que han necesitado de la ayuda exterior para evitar la bancarrota.

En la entrevista, reiteró que coincide con Alemania en que "tiene que haber un equilibrio entre los mecanismos" para encontrar la solución a corto plazo y "las garantías que tienen que ser dadas para el cumplimiento efectivo" de las condiciones acordadas en los préstamos a los países ayudados.

Admitió también que la soberanía del Estado portugués puede verse condicionada por la intervención de las instituciones internacionales que se comprometieron en mayo a prestar 78.000 millones de euros hasta finales de 2013 a cambio de que Portugal aplique profundas reformas económicas y fiscales.

"Me parece natural que quien da el dinero quiera saber con qué fin es usado, pero lo que quiero es que Portugal no vuelva a necesitar eso", manifestó.

El dirigente luso expresó su confianza en que su país va a "demostrar que es un caso de éxito en Europa" y abogó una vez más por "una verdadera unión económica y política" de los países del euro, frente a una unión monetaria que no funciona.

Así, pidió a los países europeos una respuesta "fuerte" y "a la altura del momento" en el Consejo de Europa que se celebra el 8 y 9 de diciembre, una cumbre en la que se espera negociar un nuevo pacto que dé estabilidad financiera, económica y política a la Unión Europea (UE).