NUEVA YORK, EE.UU.- El púgil puertorriqueño Miguel Cotto venció por nocaút tecnico en el noveno asalto al mexicano Antonio Margarito y revalidó el título de campeón del peso súper welter, versión Asociación Mundial de Boxeo (AMB).

El combate programado a 12 asalto y disputado en el Madison Square Garden sirvió a Cotto para vengarse de la derrotada sufrida en 11 asaltos en Las Vegas, en el 2008, cuando Margarito lo dejó nocáut.

Pero luego iba a surgir la polemica de los guantes de Margarito con un producto prohibido, similar al yeso, en la siguiente pelea frente a Shane Mosley, en el Staples Center, que le fue descubierto y que le costó una suspensión por dos años sin poder boxear en California y Nevada.

Cotto, 31 años, tambien dejó su marca en 37-2, con 30 triunfos por la vía rápida, mientras que Margarito la bajo a 38-8, 27 victorias por nocáut.

El árbitro de la pelea Steve Smoger siguió los consejos del doctor de la pelea, que había examinado en el asalto anterior el ojo derecho de Margarito, completamente cerrado, y decidió que no debía continuar más el combate cuando iba a comenzar el decimo episodio.

La decisión del medico fue la correcta ya que Cotto había dominado durante toda la pelea y estaba arriba 89-82 en las cartulinas de los tres jueces por lo que ya tenía tambien asegurada la victoria aunque hubiese perdido los tres últimos asaltos.

Sólo un golpe de fortuna de Margarito que hubiese dejado nocáut a Cotto le hubiera permitido conseguir el triunfo.

Además, Margarito, de 33 años, llegó a la pelea revancha envuelto en las dudas de como tendría el ojo derecho que le quedó gravemente afectado tras sufrir un duro castigo en la anterior combate que disputó contra el filipino Manny Pacquiao, en el Cowboys Stadium, de Arlington (Texas), y que le provocó una catarata de la que tuvo que ser intervenido.

La Comisión Atletica de Nueva York no le dio a Margarito la licencia para pelear hasta que recibieron la luz verde del especialista que le operó del ojo derecho, que fue el que le volvió a quedar cerrado a partir del septimo asalto frente a Cotto, que dominó de principio a fin el combate.

Cotto, que presentó una gran preparación física, tuvo siempre el apoyo de los miles de seguidores puertorriqueños que llenaron el Madison Square Garden y que le dieron siempre su apoyo.