Las personas que atenten contra campesinos o grupos que reclaman la restitución de tierras despojadas por grupos armados ilegales, serán perseguidas por la justicia, advirtió el domingo el presidente Juan Manuel Santos.

"Vamos a ofrecer recompensas a quienes nos den información que lleve a la captura y a la condena de estos criminales porque lo que están haciendo son actos criminales en contra de los campesinos, en contra de los voceros de quienes legítimamente quieren que se les restituyan sus tierras", dijo Santos tras discutir con varios de sus ministros, de los mandos de la fuerza pública y activistas el tema de amenazas y asesinatos de líderes de tierras.

El presidente no mencionó montos ni la forma en se aplicará esta medida.

Santos aseguró que era uno de los mecanismos de los que disponía el Estado para garantizar el éxito de esa restitución de lotes, que ya se hace desde hace varios años pero que se aspira se masifique con la entrada en vigencia en enero de la llamada Ley de Víctimas, que busca reparar a personas por el conflicto armado interno así como la devolución y titulación de tierras.

El mensaje que "queremos dar claro y contundente es que el gobierno no va a permitir que los enemigos, o bien de la extrema derecha o bien de la extrema izquierda, los enemigos de la restitución de tierras, de la reparación de las víctimas de esta ley tan importante, se salgan con la suya", añadió el presidente citado en un comunicado oficial.

"Vamos a perseguir a quien se oponga, a quien amenace, a quien está tratando de sabotear la aplicación de la ley de restitución de tierras", sostuvo.

El mandatario no dijo cuántos campesinos o líderes de tierras han sido amenazas y asesinados, pero cifras de grupos no gubernamentales como la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento (Codhes) afirman que en lo que va del 2011, los asesinatos de desplazados y líderes han sido nueve, comparados con los ocho del 2010.

"No vamos a defraudar a quienes han puestos su confianza en nosotros", aseguró Santos y poco antes de partir a México para participar en una cumbre regional.

Los cálculos del gobierno son que en los últimos 25 años Colombia, un país de 114 millones de hectáreas, al menos dos millones de hectáreas le fueron robadas a campesinos por grupos armados ilegales, otras cuatro millones de hectáreas fueron abandonadas por sus propietarios por temor al accionar de esas organizaciones ilegales e incluso a las fuerzas del Estado; y entre 400.000 a 500.000 hectáreas fueron robadas en procesos fraudulentos en notarias y registros, según cifras del ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo.

Santos ha dicho que la meta del gobierno es devolver y titular al menos dos millones de hectáreas durante su gobierno (2010-2014).