Rusia guarda hoy una jornada de reflexión de cara a las elecciones parlamentarias de este domingo, consideradas un ensayo general de las presidenciales de marzo de 2012 y con un claro favorito a la victoria: el partido oficialista Rusia Unida (RU).

Tal y como lo establece la ley electoral a partir de la pasada medianoche quedaron prohibidas las actividades de propaganda electoral en todo el país y de momento, según las autoridades, no se han registrado irregularidades destacables.

"No hemos recibido ninguna información que pudiera ser inquietante", declaró a la prensa el secretario de la Comisión Electoral Central (CEC), Nikolái Konkin.

Casi 110 millones de rusos están convocados mañana a la urnas para elegir a los 450 miembros de la Duma, la cámara baja del Parlamento, en unos comicios en los que por primera vez en la historia postsoviética de Rusia participan todos los partidos políticos inscritos legalmente, que son siete.

La totalidad de los miembros de la Duma se eligen por listas de partidos, que para acceder al reparto proporcional de los escaños necesitan obtener al menos el 7 % de los votos emitidos.

Además, las formaciones que consigan entre el 5 y 7 % de los sufragios tendrán derecho a un escaño.

Los sondeos coinciden en que RU, cuya lista la encabeza el presidente saliente, Dmitri Medvédev, conseguirá la mayoría absoluta en la Duma, pero perderá una cantidad importante de escaños y, con ellos, la mayoría cualificada de dos tercios que se requiere para la aprobación de leyes constitucionales.

Además, mantendrán e incrementarán su representación el Partido Comunista, que se perfila como la segunda fuerza electoral, el ultranacionalista Partido Liberal Democrático y el socialdemócrata Rusia Justa.

Según todas las encuestas, las formaciones liberales Yábloko y Causa Justa, al igual que la nacionalista Patriotas de Rusia, quedan fuera del arco parlamentario.

Si bien nadie duda de la victoria de Rusia Unida, la gran intriga de los comicios de mañana radica en cuántos escaños perderá de los 302 que la formación oficialista tiene en la actualidad.

De esos resultados dependerá el futuro político de Medvédev, quien aspira a ocupar el cargo de primer ministro una vez que abandone el Kremlin si, como se da por descontado, el expresidente y actual jefe del Gobierno, Vladímir Putin, gana las presidenciales de marzo de 2012.

La oposición ha denunciado numerosas irregularidades durante la campaña electoral y los dirigentes del Partido Comunista y Rusia Justa han amenazado incluso con sacar a sus partidarios a la calle en caso de fraude electoral.

"Hay crecientes señales de que el domingo habrá numerosas irregularidades y de que las autoridades preparan diferentes métodos de falsificación directa de los comicios", aseguró a Efe Andréi Yurévich, experto de la organización no gubernamental de defensa del derecho al voto "Gólos".

La directora de esa ONG, Lilia Shibánova, fue detenida la madrugada de hoy durante varias horas en la aduana del aeropuerto moscovita Sheremétevo a su llegada de Varsovia.

La víspera, un tribunal moscovita sentenció a "Gólos" a pagar una multa de 30.000 rublos, unos 1.000 dólares, por publicar más de 4.500 informes de supuestas tácticas ilegales en las campañas previas a las elecciones parlamentarias de este domingo.

"Perseguir a una organización de observación electoral cuando se celebran comicios no está bien. Para lo único que sirve es para dañar nuestra imagen", comentó a la agencia Interfax el jefe de la Comisión de Derechos Humanos adjunta al Kremlin, Mijaíl Fedótov.

Los más de 96.000 colegios electorales que hay distribuidos en todo el país permanecerán abiertos entre las 08.00 y 20.00 hora local, en una jornada que tendrá 21 horas debido a que el territorio de Rusia abarca un total de nueve husos horarios.

Los primeros colegios electorales en recibir a los votantes serán los del extremo oriente de Rusia que abrirán sus puertas a las 20.00 GMT de hoy.

Y los últimos en cerrar, a las 17.00 GMT del domingo, serán los de Kaliningrado, enclave ruso a orillas del mar Báltico.

Sólo tras el cierre de los colegios de Kaliningrado se conocerán los resultados de las regiones más orientales de Rusia, donde la jornada de votación habrá concluido nueve horas antes.

Cerca de 700 observadores internacionales han sido acreditados para las elecciones de mañana, cuya seguridad será garantizada por más de 320.000 efectivos policiales.