Los Consejos de Iglesias de Cuba y de Estados Unidos se comprometieron hoy en La Habana a trabajar por normalizar las relaciones entre ambos países, y solucionar asuntos como el embargo económico contra la isla, y los casos de cinco cubanos y un estadounidense condenados en una y otra nación.

"Hay ciertamente asuntos importantes que requieren de nuestra atención (...)", señala una declaración divulgada al final de la visita realizada a la isla por una delegación del Consejo de Iglesias de Cristo en EE.UU., encabezada por su secretario general, el reverendo Michael Kinnamon.

El documento añade que ello "sucede en cualquier relación entre naciones especialmente con una larga historia de conflictos y diferencias políticas que provocan desencuentros y sufrimientos humanos injustificables".

Precisa que esos asuntos humanitarios incluyen en primer lugar el bloqueo económico y comercial que el Gobierno de Washington mantiene contra la isla desde 1962, al que consideran "el mayor obstáculo para la resolución de las diferencias, la interacción económica y un total compromiso de nuestros pueblos".

Además resaltaron que se proponen abogar en los EE.UU. por los cinco agentes cubanos condenados por espionaje en ese país, cuyas sentencias "han sido consideradas injustas por numerosas organizaciones de derechos humanos, Amnistía Internacional e incluso Naciones Unidas".

Los cubanos presos en EE.UU., Gerardo Hernández, Ramón Labaniño, Fernando González, Antonio Guerrero y René González, integraban la denominada red "Avispa", desmantelada en 1998, y fueron condenados en 2001 de conspirar y operar como agentes extranjeros sin haberlo notificado al Gobierno de EE.UU.

También dijeron que van a interceder por el caso del contratista norteamericano Alan Gross, juzgado y sancionado en marzo pasado a 15 años de cárcel en Cuba acusado de participar en "planes subversivos" contra la isla.

"Nuestro compromiso pastoral basado en nuestra fe en Jesucristo nos impele a trabajar por la resolución de dichos asuntos humanitarios", afirmaron la declaración de líderes de iglesias protestantes, episcopal y ortodoxa de los EE.UU. y del movimiento ecuménico de Cuba.

Asimismo, afirmaron que "medio siglo de animosidad entre nuestros países debe terminar" porque "muchas cosas han cambiado en 50 años y las historias de nuestras naciones y pueblos separados solamente por 90 millas están íntimamente hermanadas".

"No dudamos de que es el mejor interés para Cuba y los Estados Unidos iniciar la normalización de relaciones como conviene a países soberanos y vecinos", recalcó.

Durante la visita de cinco días a la isla, la delegación de líderes religiosos estadounidense fue recibida por el presidente cubano, Raúl Castro, se reunió con autoridades políticas y religiosas, con responsables de la Sección de Intereses de Washington en La Habana, familiares de los cinco cubanos presos en EE.UU. y con Alan Gross.