Políticos que recibieron un informe del premier Mario Monti sobre las medidas de austeridad y crecimiento que planea aplicar, las describieron como "severas" pero necesarias, ya que Italia había postergado por demasiado tiempo las duras reformas económicas.

Monti se reunió el sábado con dirigentes de los partidos políticos, antes de una semana crítica de toma de decisiones, tanto en Italia como en Europa, para enfrentar la crisis de la deuda del continente.

Los políticos dieron pocos detalles sobre las medidas concretas que esbozó Monti

"Seamos claros", dijo. "Los médicos rara vez recetan medicinas de buen sabor", dijo Pierferdinando Casini, dirigente del pequeño pero influyente Partido Demócrata Cristiano. "La medicina es amarga, pero a veces es necesaria para impedir la muerte del paciente", agregó.

Monti se encuentra bajo una presión enorme para convencer a los mercados de que podrá hacer que el Parlamento apruebe un paquete de reformas para sanear las quebradas finanzas públicas, pues la deuda soberana de Italia es de 1,9 billones de dólares, que representa el 120 por ciento de su Producto Interno Bruto.

A diferencia de Grecia, Portugal e Irlanda, que recibieron paquetes de rescate financiero después que los intereses que pagan por su endeudamiento se dispararon, se considera que Italia — la tercera economía más grande de la eurozona — es demasiado grande para poder ser rescatada.

Una caída en mora italiana sería un desastre para la zona del euro de 17 miembros y reverberaría en toda la economía global.

Monti planea reunirse el domingo con sindicatos, cámaras empresarias y grupos defensores de los consumidores.

Tras las consultas del fin de semana, el premier tendrá una crucial reunión de gabinete el lunes, durante la cual deberán aprobarse las medidas.

El lunes por la tarde serán presentadas al Parlamento, donde el Senado se ha comprometido a votar a favor antes de Navidad.