La policía utilizó a cerca de una decena de policías encubiertos para infiltrarse en el campamento del movimiento Ocupemos Los Angeles, antes del operativo realizado esta semana, para recabar información sobre las intenciones de los activistas que protestan por la desigualdad económica, de acuerdo con reportes noticiosos del viernes.

Ninguno de los oficiales durmió en el campamento, pero trataron de integrarse en las semanas previas al operativo para conocer los planes de resistencia o de uso de armas contra la policía, informó una fuente policiaca al diario Los Angeles Times. La fuente habló bajo condición de anonimato porque el caso sigue en curso.

El trabajo encubierto reveló información de que algunos manifestantes estaban preparando cañas de bambú y otras armas potencialmente peligrosas antes del desalojo pero ninguna fue utilizada, de acuerdo con City News Service, que fue la primera en reportar la noticia.

La policía minimizó la importancia del trabajo encubierto porque las reuniones de los manifestantes fueron públicas y fácilmente rastreables.

Mario Brito, un activista del movimiento, dijo a City News Service que no estaba sorprendido por la revelación, pero dijo que era "equivalente al McCartismo de la década de 1950".

Mientras tanto, la fiscalía de la ciudad presentó cargos menores contra otras 27 personas de las que fueron arrestadas después del operativo de la policía en el campamento.

En total, 46 de 291 personas detenidas durante el operativo han sido acusadas de cargos menores por participar en una asamblea ilegítima. Algunas también son acusadas de resistirse al arresto.

Las detenciones ocurrieron el miércoles en un operativo antes del amanecer en el jardín del Ayuntamiento de Los Angeles, donde fueron erigidas aproximadamente 500 casas de campaña.