El Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) abre mañana su congreso federal, en Berlín, con el veterano excanciller Helmut Schmidt como figura de referencia y centrado en la búsqueda de un líder capaz de arrebatarle el poder a la actual jefa del gobierno, Angela Merkel.

A Schmidt, a punto de cumplir los 93 años, le corresponderá el honor de dirigir el congreso, de dos días, al que asiste como invitado el primer ministro noruego, Jens Stoltenberg, representante de la socialdemocracia europea con responsabilidad de Gobierno.

Schmidt es para sus compatriotas un icono de solidez, puesto que en sus ocho años al frente del Gobierno -entre 1974 y 1984, en que le derribó "el otro Helmut", Kohl- afrontó con pulso firme, entre otras tempestades, el llamado "otoño alemán", la etapa más mortífera de la banda terrorista Fracción del Ejército Rojo (RAF).

Stoltenberg acude envuelto en su áurea del líder crecido en la tragedia, que supo encontrar palabras de consuelo para Noruega tras el doble atentado de Anders Behring Breivik, el pasado 22 de julio, con 77 víctimas, entre ellas 69 asistentes al campamento de las juventudes de su partido, en la isla de Utøya.

Con la veteranía de Schmidt y la imagen de integridad de Stoltenberg se abrirá un congreso volcado en apuntalar la racha de consolidación del SPD, que tras quedar hundido en el peor resultado de su historia, en las generales de 2009, ha remontado posiciones en la serie de comicios regionales de este 2011.

La gran apuesta del congreso, en cuanto a contenidos, son los asuntos económicos y las recetas contra la crisis, que van de la línea realista representada por el exministro de Finanzas Peer Steinbrück a las algo más rupturistas del ala más izquierdista, que reclaman una subida del tipo máximo del IRPF al 50 %.

Steinbrück, ministro en la primera legislatura de Merkel (en la gran coalición entre cristianodemocrátas y socialdemócratas), está en la cúspide de la popularidad y se le identifica con la sensatez frente a la crisis. Es uno de los tres nombres del partido que se barajan como rival para arrebatarle la Cancillería a quien fue su jefa, en las generales previstas para 2013.

Otro exministro de Merkel, el de Exteriores Frank-Walter Steinmeier está en la terna de aspirantes, además del líder del partido, Sigmar Gabriel.

Los dos "Stones" -como se apoda en Alemania a Steinmeier y Steinbrück, en alusión a "Stein", piedra en alemán-, más Gabriel, tendrán oportunidad sobrada de hablar ante los delegados, en busca del espaldarazo a sus aspiraciones.

En el orden del día del congreso no se incluye la definición del candidato -ni tampoco hay fecha prevista para que el SPD diluya esa incógnita-, pero cada uno buscará ganarse el favor de los delegados.

En medios alemanes se dice que el candidato con mejores opciones es Steinbrück, dada la gran popularidad que reflejan los sondeos. Sin embargo, se considera a Steinmeier más preparado para el cargo de canciller.

El extitular de Exteriores de Merkel, ahora jefe de la oposición socialdemócrata en el Parlamento, dio un buen repaso a su antigua jefa, el viernes, tras la presentación de la canciller de lo que será la postura alemana ante la cumbre de la Unión Europea (UE).

Además de acusarla de tratar de imponer a Europa lo que no practica en casa -la austeridad presupuestaria-, le reprochó falta de liderazgo para rescatar a la zona euro de la crisis.

A falta de que el SPD se decida entre un "Stone" o "Siggi Pop" -como se apodó a Gabriel, en sus tiempos al frente del apartado de cultura y música en el partido-, el popular diario "Bild" publica hoy los resultados de un experimento teóricamente científico.

Según las pruebas realizadas, vía tomografía, en 16 ciudadanos voluntarios, bajo supervisión de la Ludwig-Maximilian Universität, de Múnich, el candidato que mejor "actúa" sobre el cerebro del elector es Steinbrück. La decisión del votante no siempre sale del cerebro, sino de los reflejos instintivos, admite el propio rotativo.

Por Gemma Casadevall.