El presidente de Ecuador, Rafael Correa, planteó hoy el caso del periódico El Universal -condenado por una demanda que él mismo presentó- a la Cumbre de la CELAC y pidió a sus pares luchar contra el "gravísimo problema planetario" que constituyen, a su entender, los medios de comunicación privados.

En su intervención en la Cumbre fundacional de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), Correa aseguró que sería "capaz de entregar la vida" por la libertad de expresión, pero que no hay que confundir ese derecho con el "abuso descarado" de los medios.

Subrayó también la necesidad de crear un "nuevo sistema interamericano" alejado de la "poco confiable" Organización de Estados Americanos (OEA) y consideró que la CELAC "puede jugar un rol histórico, fenomenal y enorme" en este aspecto.

El mandatario presentó a sus colegas de América Latina y el Caribe un vídeo en el que se relata el litigio de El Universo que definió como parte de la "sistemática campaña" de "cierta prensa" ecuatoriana para "destruir" su reputación y "desestabilizar" a su Gobierno.

Correa se refirió así a la demanda por injurias que presentó contra ese periódico y por la que fueron condenados el exeditorialista y tres directivos a tres años de prisión y 40 millones de dólares, decisión ratificada el pasado 20 de septiembre por una corte de alegaciones.

El líder ecuatoriano denunció el "abuso descarado del poder informativo para someter a los gobiernos que no actúan en función de sus intereses" y denunció su intento por supuestamente reemplazar el estado de derecho por el estado de opinión, "donde el poder absoluto lo tienen los medios de comunicación".

Asimismo, lamentó que se limite la libertad de expresión "a la manipulación a unos cuantos monopolios privados", al afirmar que algunos medios "secuestran la verdad y también nuestras democracias".

Correa fue el único mandatario que hizo un llamado claro para reemplazar la OEA, "históricamente capturada por los intereses y visiones norteamericanos", además de ser "ineficiente y poco confiable", según sus palabras.

Y por ello pidió estudiar el actual sistema de protección de los derechos humanos tras calificar como "un error" analizar América Latina desde la "óptica" de Estados Unidos.

Tras su intervención, el presidente de Venezuela y anfitrión de la cumbre, Hugo Chávez, alabó la "valentía" de Correa por decir "grandes verdades" y aseguró que en su país también hay que "enfrentar a esos poderes fácticos".