La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, partió hoy de Caracas tras participar en la instalación de la Cumbre fundacional de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC), a la que se incorporó esta mañana el mandatario chileno, Sebastián Piñera.

Rousseff, que llegó el pasado jueves para realizar una visita oficial a Venezuela previa al inicio de la reunión, abandonó la capital venezolana en horas de la mañana, según mostró la televisión estatal de este país, que transmitió el momento de la partida.

La presidenta brasileña se suma así a la mandataria argentina, Cristina Fernández, y al gobernante mexicano, Felipe Calderón, que abandonaron anoche Caracas, tras tomar parte en el acto de instalación de la Cumbre.

En horas de la mañana, Piñera llegó a Caracas para asistir a la segunda jornada de reuniones de los jefes de Estado y de Gobierno y representantes de los 33 países de América Latina y el Caribe que integran la CELAC.

Los presidentes y jefes de delegación tienen previsto firmar hoy la Declaración de Caracas con acuerdos que incluyen educación, medioambiente y desarrollo social, mientras se terminan de perfilar aspectos de índole organizativo sobre cómo va a operar este órgano en el futuro.

Chile será el país encargado de organizar la siguiente cumbre de la CELAC, en la que quedará perfeccionado el acto fundacional del organismo, según fue aprobado en la Cumbre de Cancún (México) en 2010.