Nuevos hechos de violencia en Siria dejaron el sábado 25 muertos, la mayoría por un choque entre fuerzas de seguridad y desertores militares opuestos al régimen en una ciudad del noroeste, dijeron activistas.

En tanto, la Liga Arabe acordó los detalles de su sanción al régimen.

La revuelta contra el gobierno del presidente Bashar Assad comenzó a mediados de marzo con manifestaciones pacíficas, que fueron reprimidas con dureza.

La agitación se torna cada vez más sangrienta a medida que los desertores y algunos civiles toman las armas. La alta comisionada de las Naciones Unidas para los derechos humanos, Navi Pillay, se refirió esta semana al conflicto como una guerra civil y exhortó a la comunidad internacional a proteger a los civiles sirios.

Hasta ahora, las sanciones económicas implementadas por Estados Unidos, la Unión Europea, Turquía y la Liga Arabe contra Siria no han logrado apaciguar los enfrentamientos.

Los ministros de la Liga Arabe se reunieron en Qatar el sábado y acordaron formalmente una lista de 19 funcionarios sirios — entre ellos ministros del gabinete y funcionarios de seguridad — que serán sometidos a una prohibición de viaje. La lista no incluye a Assad.

Muchas de las sanciones árabes, que fueron anunciadas primero el domingo pasado, entraron en efecto inmediatamente, incluyendo la posposición de transacciones con el banco central de Siria, la suspensión del financiamiento de proyectos en Siria por parte de gobiernos árabes y el congelamiento de los activos del gobierno. Los vuelos entre Siria y sus vecinos árabes se cancelarán a partir del 15 de diciembre.

Siria se ha negado a aceptar una propuesta de la Liga Arabe para detener la violencia. Mediante esa iniciativa, un grupo de monitores árabes entraría al país para asegurar que el gobierno haya detenido los ataques en contra de los manifestantes.

Funcionarios de la liga Arabe en la reunión del sábado en Qatar dijeron que Siria había acordado que su ministro del exterior discutiera la propuesta del grupo de observadores con el secretario general de la Liga, Nabil Elaraby. Sin embargo, no se han anunciado fecha ni lugar para dicha conversación.

Los choques del sábado comenzaron antes del amanecer en la ciudad de Idlib y en ella perecieron siete soldados y policías, así como cinco militares desertores y tres civiles, indicó el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña.

Las fuerzas de seguridad también dieron muerte a un civil en la provincia sureña de Daraa, a seis en la región central de Homs y a otros tres en zonas cercanas a Idlib, dijo el grupo activista.

Pillay dijo que más de 4.000 personas han muerto en Siria desde mediados de marzo.

Hasta fecha reciente, los efectivos de seguridad eran los principales responsables del derramamiento de sangre en el país porque disparaban contra manifestantes pacíficos, pero aumentan las informaciones sobre desertores militares y civiles armados que combaten a las fuerzas del régimen.

Noviembre ha sido el mes más sangriento de las protestas populares: 950 personas perdieron la vida en choques, ataques y otros actos de violencia.

En el oeste del país, los efectivos sirios detuvieron al menos 27 personas en la aldea de Talkalaj en la frontera con Líbano e incendiaron las viviendas de nueve activistas que las autoridades buscaban, dijo el observatorio.

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Bassem Mroue tiene Twitter en http://twitter.com/bmroue