El Gobierno de Venezuela afirmó hoy que hay una "persecución indebida" en su contra y se declaró inocente durante el juicio ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) por la presunta detención ilegal de Raúl Díaz Peña acusado de actos de terrorismo.

"Tenemos serias reservas contra la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Corte, sobre todo contra la Corte", manifestó hoy frente a los jueces el representante del Estado venezolano Germán Saltrón.

El representante estatal calificó como "una persecución indebida contra el Estado venezolano" los numerosos casos contra este país que estudia la CIDH y que luego eleva a juicio ante la CorteIDH, que tiene sede en Costa Rica.

"Insistimos en que se está montando todo un expediente contra el Estado venezolano. Antes de que llegara al poder el presidente (Hugo) Chávez, la Comisión recibió solo cuatro casos (contra Venezuela) y después (de que asumiera Chávez) 96 y ha admitido 36", afirmó Saltrón.

La CorteIDH celebró hoy una audiencia por el caso conocido como Díaz Peña contra Venezuela, relacionado con la supuesta detención ilegal de Raúl Díaz Peña en 2004 acusado de participar en actos terroristas contra las sedes diplomáticas de Colombia y España.

Según la demanda, la detención preventiva de Díaz Peña fue arbitraria, con una duración excesiva y sin un recurso eficaz de apelación, y señala que el proceso, que finalmente derivó en una condena, tardó cinco años y no fue dirigido por jueces imparciales.

Posteriormente quedó en una especie de libertad condicional y salió de Venezuela porque, según dijo, temía por su vida.

En una declaración a través de vídeo por internet, Díaz dijo a los jueces que a finales de 2002 comenzó a participar en protestas contra el gobierno de Chávez y que desde allí empezaron a perseguirlo y negó haber participado en los atentados.

Afirmó que las autoridades decomisaron su camioneta porque supuestamente fue vista durante los atentados a las sedes diplomáticas y que en febrero de 2004 fue llamado a declarar como "testigo", pero le giraron una orden de captura.

"Fui detenido por ser contrario a las políticas del Gobierno de Hugo Chávez", expresó Díaz, quien aseguró que el proceso en su contra estuvo "plagado de irregularidades y violaciones" y que el "Estado ejerció todo su aparato para impedir que ejerciera" sus "derechos".

Además indicó que mientras estuvo detenido sufrió problemas de salud, tratos humillantes, amenazas, que pasó un año y medio sin ver el sol y además fue torturado.

El representante del Estado venezolano Germán Saltrón calificó ante la CorteIDH como "mentiras" la declaración de Díaz acerca de las torturas y afirmó que no existen denuncias ante entes oficiales.

"No hay pruebas contundentes y el Estado sigue insistiendo en que la actuación procesal realizada al señor Díaz Peña está totalmente acogida a la legalidad y la Constitución de Venezuela", manifestó Saltrón, quien rechazó que el demandante haya sido un preso político.

El representante estatal comentó que Díaz se nota "lúcido", sin afectación psicológica visible y aseguró que el objetivo de la demanda es contar con una base para que le otorguen asilo político en los Estados Unidos.