Moscú se opone a aplicarle nuevas sanciones a Irán y cree que pueden reanudarse las negociaciones con Teherán en torno a su programa nuclear, afirmó el embajador ruso ante la ONU.

Vitaly Churkin dijo que Rusia también cree que las "amenazas e insinuaciones" de una posible acción militar contra Irán por su programa atómico no ayudan, y exhortó a la comunidad internacional a dejar de acumular tensiones e intentar promover el diálogo.

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas impuso por primera vez sanciones a Irán en diciembre de 2006, y desde entonces ha estado acumulando medidas punitivas con la esperanza de presionar al gobierno a que suspenda el enriquecimiento de uranio y comience las negociaciones encaminadas a la cancelación de su programa nuclear, algo que se niega a hacer.

En una conferencia de prensa el viernes, Churkin dijo que Rusia cree que "la ruta de sanciones en el Consejo de Seguridad ha sido agotada".